El PAN después del 2 de junio

Ciudad de México /

La historia electoral contemporánea del Partido Acción Nacional está marcada por dos momentos: el fraude contra Francisco Barrio en la elección de 1986 —fraude que fue clave para muchas cosas sobre nuestro sistema electoral y democracia, más allá del PAN— y tres años después el triunfo de Ernesto Ruffo en Baja California, haciéndolo el primer gobernador de oposición en nuestra historia.

En los siguientes años el partido siguió acumulando gubernaturas, alcaldías y mayor presencia legislativa en cada elección federal hasta que llegó la Presidencia de Vicente Fox en el año 2000 y la de Calderón en 2006.

Durante todos esos años el PAN siguió creciendo en los estados, a pesar de lo que sucedió en 2006. Hace apenas algunos ciclos electorales detentaba 13 gubernaturas. Fue Morena y el lopezobradorismo lo que comenzó a quitarle gobiernos estatales.

Todos esos años vio broncas internas, algunas bastante rudas dentro del panismo. Sus dos ex presidentes, Fox y Calderón, rechazaron la candidatura de Ricardo Anaya y en esos tiempos otros personajes se alejaron del blanquiazul. Se redujo su fuerza en el Congreso federal, aunque siguieron manteniendo gubernaturas que todos intuimos como panistas como Guanajuato, Querétaro o Yucatán.

En todo este tiempo, un poco lejos de las broncas del PAN nacional, se fue formando un grupo panista en Ciudad de México, de otra generación, en particular desde la delegación Benito Juárez, que hoy lidera Jorge Romero. El grupo, se sabe, no está exento de escándalo —el cártel inmobiliario— y algunos están arrestados o indiciados por la fiscalía capitalina, incluido un ex alcalde.

Ese es el grupo que muy probablemente liderará el PAN después del 2 de junio. Seguramente Romero sustituirá a Marko Cortés en la presidencia del partido a final del verano.

El tamaño de ese liderazgo, y quién será el mandamás de éste y del PAN, tendrá que ver con la elección en Ciudad de México.

Santiago Taboada ha hecho una buena campaña y tiene posibilidades de arrebatar la capital al grupo que, López Obrador incluido, la ha gobernado desde 1997. La ciudad desde donde la izquierda construyó el camino que los llevó a Palacio Nacional. No sería poca cosa. Taboada se convertiría en el líder político del blanquiazul y una nueva generación que —aunque tiznada por lo inmobiliario— ocuparía los lugares de aquellos que hicieron al PAN de la transición.


  • Carlos Puig
  • carlos.puig@milenio.com
  • Periodista. Milenio TV, Milenio Diario y digital, de lunes a viernes. Escucho asicomosuena.mx todo el tiempo.
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