El fin de semana nos ha dejado una clara fotografía de dónde está hoy el país políticamente y apunta a un futuro desafiante marcado por la polarización, la bronca, las acusaciones mutuas en momentos que, tal vez, lo que el país necesitaría es exactamente lo contrario.
Sabíamos y ha quedado claro que la llegada, el regreso, de Trump y el trumpismo al poder en Estados Unidos desafiaría las reglas con las que el mundo parecía funcionar hace décadas. Intuíamos que dada la cercanía y mutua dependencia en tantas cosas entre México y su vecino del norte las cosas no serían para nada sencillas en estos años.
Por meses, más allá de las provocaciones del habitante de la Casa Blanca y algunos de los suyos, la relación se mantuvo siempre frágil pero dentro de los parámetros en los que se podía avanzar a mejores tiempos.
Hasta que llegó la acusación estadunidense contra Rubén Rocha Moya y presuntos cómplices por alianza con los grupos criminales de Sinaloa y la muerte de dos agentes de la CIA en un accidente en Chihuahua que, dicen, estaban ahí sin permiso.
Así llegamos al sábado.
Con la inédita presencia de los dos expresidentes panistas, el partido se reunió en Chihuahua para apoyar a la gobernadora Campos. Los dos, por cierto, en distintos momentos habían roto con su partido y entre ellos. Hoy, la bronca los vuelve a poner juntos.
Dijo Calderón: "Lo que México necesita es gobernantes que cumplan con su deber, no gobernantes que entreguen a las familias en las manos del crimen. Y si no entienden, se lo decimos fuerte y claro: lo que México exige son más Marus Campos y menos Rocha Moyas. ¿Qué parte no entienden? ¡Carajo!"
El expresidente tuvo respuesta inmediata el domingo cuando la Presidenta lo acusó, una vez más, de encabezar un “narcogobierno”.
Envuelta en la bandera de la soberanía, la presidenta se fue contra el gobierno estadunidense: "¿Es realmente un interés legítimo por ayudar a México? ¿Es realmente un interés legítimo para combatir a la delincuencia organizada o quizá estamos viendo cómo sectores de la ultraderecha estadunidense utilizan a nuestro País para posicionarse rumbo a sus elecciones de 2026, o acaso pretenden influir en la elección de 2027 en nuestro País?". Dijo que no eran preguntas retóricas.
No más cabeza fría.
Un país dividido, como lo señalan las encuestas, frente al bully del mundo y sufriendo en lo económico.
Mal futuro.