La mayor transformación de la 4T

Ciudad de México /

No existen, fueron desaparecidos como por acto de magia. Si esto era Game of Thrones, han sido destrozados, quemados, aventados al mar, comidos por algún dragón.

Hasta hoy, la única, verdadera y más profunda transformación en esta que se dice cuarta, ha sido la desaparición de lo que en algún momento fue la clase política dominante en el país, y ese algún momento fue hace poco, muy poco.

El Partido Revolucionario Institucional, el Partido Acción Nacional y el Partido de la Revolución Democrática —pongo sus nombres completos por si ya algunos los olvidaron— se han esfumado del espacio público. Hace un puñado de años eran quienes dominaban el espacio político y de gobierno.

Llevo meses escuchando aquello de que los contrapesos y que si al gobierno no le gustan y que si quiere apachurrarlos… No sé. ¿Cuáles? En cualquier democracia funcional el mayor contrapeso es el de los partidos políticos opositores y, si aquí dejaron de existir, pues alguien ocupa ese espacio. Más con el colmillo de varios de la 4T.

Las oposiciones son minoría en el Congreso, pero no son pocos, nomás se han hecho menos. El partido en el gobierno es absoluta minoría si uno cuenta gobernadores o alcaldes, nomás que ahí han optado por hacerse más Lopezobradoristas que algunos de Morena, todo sea porque en Hacienda les pasen una lana o en otras instancias les cuiden un poquito la espalda. Nos vendieron como el gran triunfo de la oposición en el Congreso detener de momento para luego votar todos juntos —sí, celebraron la unanimidad— la Guardia Nacional y ya vimos ayer lo que les pasó con los nombramientos.

Creo que pocas cosas explican tanto los últimos años mexicanos como la súbita desaparición de las organizaciones políticas que lo dominaron. Hoy pareciera que el gobierno encuentra más oposición en sus presuntos aliados —miren cómo va la reforma educativa— que en los partidos de oposición.

Y tal vez lo más interesante es que no parece haber mucha idea en los partidos de qué hacer, por dónde empezar. Tal vez porque hace mucho que no lo eran, no en el sentido de relacionarse con ciudadanos y votantes y representarlos, eran organizaciones para administrar poder y recursos.

Será por eso que cuando eso no existió, pues ellos tampoco.

@puigcarlos

  • Carlos Puig
  • carlos.puig@milenio.com
  • Periodista. Milenio TV, Milenio Diario y digital, de lunes a viernes. Escucho asicomosuena.mx todo el tiempo.
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