El gobierno de Joseph Biden publicó el miércoles lo que será su “mapa para un sistema migratorio justo, ordenado y humano”.
Lo primero que me brincó es que en todo el documento la palabra México es solo utilizada una vez y únicamente para mencionar el número de migrantes que han sido devueltos al país en esta administración bajo nuevos protocolos.
El documento de Biden es un fiel reflejo de lo limitado que está su gobierno políticamente para emprender un verdadero cambio en la manera en que se ha tratado la migración, gracias al sentimiento antinmigrante que Donald Trump hizo crecer en todo el país y no solo entre republicanos.
Biden sabe que cualquier proyecto que implique profundidad y un cambio real es gasolina para sus adversarios políticos rumbo a las elecciones dentro de dos años. La migración se ha convertido en la principal arma del trumpismo que quiere renacer. Por eso es por lo que la mayor aparición del ex presidente fue en la frontera.
Será por eso que la primera parte del “mapa” Biden tiene que ver con reforzar las operaciones en la frontera. Más dinero a la patrulla fronteriza, mayor eficiencia en las deportaciones, más tecnología para impedir el paso de migrantes y enfatizar el mensaje para desanimar a aquellos que quieren migrar sin documentos.
La segunda parte del plan tiene que ver con hacer más eficiente el proceso de asilo, uno que en términos prácticos Donald Trump había destruido.
La tercera parte se llama “reforzar la colaboración en la administración migratoria con aliados regionales”. Otra vez me parece curioso que en los siete apartados de esta parte del plan se hable de los países del triángulo del norte, que sin duda están en una crisis cada vez peor, pero no se mencione una vez a México. La cuarta parte es similar hablando de invertir para mejorar las condiciones de vida en Centroamérica (la inversión es más bien poca).
Para luego pasar el resto de la responsabilidad al Congreso.
Congreso que, sabemos, no moverá un dedo por el mismo miedo que tiene Biden para crear caminos hacia la legalización de millones de nuestros paisanos o de los dreamers.
Si ese es el plan, esperamos nuevas crisis.
@puigcarlos