El huracán trumpiano de las últimas semanas: Venezuela, Groenlandia, Davos… ha puesto en páginas interiores de los diarios —así decíamos antes— o en zonas más escondidas de los medios en nuestras pantallas un asunto en el que el presidente Trump no negocia, ni duda, ni se echa para atrás.
Esta semana comenzó en el estado de Maine lo que ya ha hecho en otras entidades como Minnesota, donde los agentes asesinaron a una mujer sin razón alguna. Las cosas solo se pondrán peor.
Hace dos días la organización WhistleblowerAid.org, que protege a quienes obtienen documentos secretos o son testigos de ilegalidades, dio a conocer que dos personas “se han presentado ante el Senado de EU con pruebas de que el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) ha autorizado —e incluso entrenado— a agentes de Inmigración y Aduanas (ICE) para entrar por la fuerza en viviendas sin consentimiento ni orden judicial. Los denunciantes afirman que esto es una flagrante violación de la Cuarta Enmienda. Esta revelación es especialmente oportuna y relevante dado los recientes informes de agentes de ICE que entraron a la fuerza en casas, incluidas las de ciudadanos estadunidenses, sin una orden judicial y expulsaron por la fuerza a los residentes”.
La divulgación, presentada por WhistleblowerAid.org al Senado, se centra en un memorando secreto emitido por el director interino de ICE, Todd Lyons, el 12 de mayo de 2025. Ese memorando autoriza a los agentes de ICE a invocar una orden administrativa (I-125) de expulsión o deportación para entrar por la fuerza en la casa de alguien. Aunque esta regla, aclara la organización, no autoriza a los agentes de ICE a entrar a una vivienda.
La agencia AP y otros medios han visto el memorando presentado.
Las detenciones y deportaciones del gobierno de Estados Unidos en el interior del país, no en la frontera, han llegado a números récord. El miedo ha invadido a las comunidades migrantes; la mayoría de esos migrantes es, sí, mexicana.
Y, hay que decirlo, el tema no aparece en la estrategia del gobierno de México, más allá de un par de cursiladas y, como en todo, falta de recursos para enfrentar la embestida.
El saldo de estos cuatro años trumpianos será una tragedia para millones.