Tan jodido, tan pervertido, tan inútil, tan manipulable es el aparato de procuración de justicia en el país —no de ahora, desde hace tiempo— que ayer sucedió un evento seguido por miles y miles; primeras planas de hoy y principales en todos los sitios web de información que consistía en lo siguiente:
La Suprema Corte de Justicia de la Nación, en un proceso único y que no representa el destino de la mayoría de los casos, decidió acelerar el análisis de un asunto que involucraba la denuncia penal de una persona, Alejandro Gertz, que había sido desechada en dos ocasiones por falta de pruebas de parte de la Procuraduría de Justicia de Ciudad de México y solo se había reactivado cuando el mismo señor era ya fiscal general de la nación, propuesto por el Presidente y aprobado por el mismo partido que gobierna en CdMx, con todo el poder que eso significa.
Sí, así. Un fiscal había maniobrado desde su posición de poder para vengarse, después de que cuando era “solo un ciudadano” la justicia le había dicho que no. Todo, todo mal.
En junio del año pasado, después de dedicar algunos de sus textos al asunto, mi compañero de páginas Ricardo Raphael sostuvo una llamada telefónica con Gertz que relató en Proceso y en el que el fiscal le preguntaba; “¿Debe el fiscal general de la República renunciar a sus derechos por haber aceptado este importante puesto?”.
Su derecho lo había ejercido. La justicia le había dicho que no. La pregunta solo refleja que el fiscal no entiende nada. Ahora, en el camino ha terminado con la reputación de la fiscalía de CdMx —quien a decir de los ministros de la Corte inventó un delito—; de la fiscalía general ya quedaba poca reputación.
Hoy sabemos también que en el proceso el fiscal tuvo acceso indebido a documentos de la Suprema Corte y conversaciones de posibles desenlaces, y que estos los discutía con su abogado de cuando era ciudadano ahora convertido en funcionario de su fiscalía. Todo, todo mal.
La SCJN se llevará algunos aplausos, pero habría que recordar que, como lo dijo ayer el ministro presidente, esta premura solo sucedió por lo político y mediático. ¿Cuántos miles de casos no están hace años en la misma que estaba este?
Pues sí. Lo político y lo mediático… de eso se trata la justicia en el país.
Qué jodido todo. Por lo demás, vaya un brindis en honor de Laura Morán, Alejandra Cuevas y su familia. Bien peleado.
@puigcarlos