El Día de Acción de Gracias (Thanksgiving Day) es quizá la fiesta más importante en Estados Unidos. Fue instituida en 1789 por el presidente George Washington y formalizada en 1863 por el presidente Abraham Lincoln, quien consagró el último jueves de noviembre para su celebración en la Unión Americana. En 1939, el presidente Franklin D. Roosevelt firmó un decreto para cambiar la fiesta al penúltimo jueves de noviembre, con el fin de adelantar una semana las compras de Navidad y dar impulso, así, a la economía, debilitada tras la Depresión. En 1941, en fin, fue decretada fiesta nacional por el Congreso. Hoy jueves, los americanos coinciden en la mesa con amigos y parientes, alrededor de un pavo asado con papas al horno y salsa de arándanos, acompañado, al final, por una tarta de calabaza.
La leyenda dice que el Día de Acción de Gracias está asociado al desembarco de los peregrinos del Mayflower, el invierno de 1620, en la costa del noreste de Estados Unidos, donde fundaron la colonia de Plymouth. Muchos de los peregrinos murieron en esos meses de invierno. Los miembros de la tribu Wampanoag, compadecidos, los ayudaron, les dieron semillas de maíz, por lo que la cosecha del otoño de 1621 fue abundante, motivo de celebración y gratitud en los colonos que sobrevivían. Tuvo lugar entonces el primer Día de Acción de Gracias, cuando los colonos originarios de Inglaterra celebraron junto a los nativos de Massachusetts el éxito de su primera cosecha en América.
¿Por qué ayudaron los indios a esos hombres que habrían de exterminarlos? ¿Por qué les ofrecieron de comer? ¿Por qué no los aniquilaron?
El primer encuentro de los indios de América con los colonos de Europa había ocurrido seis siglos antes, cuando un grupo procedente de Groenlandia descubrió Vinland, en lo que es ahora Terranova y Labrador, al noreste de Canadá. Los viajes a Vinland fueron organizados por dos hijos, una hija y una nuera de Erik el Rojo, el vikingo que fundó en 984 la colonia de Groenlandia. Existen dos fuentes de información sobre el intento de los vikingos de colonizar Norteamérica, siglos antes de Colón: los documentos escritos y las excavaciones arqueológicas. Los documentos escritos son las sagas que describen los viajes de descubrimiento y exploración de Vinland, redactadas en Islandia a principios del siglo XIII. Las excavaciones arqueológicas, que confirman esta historia, culminaron en 1961, con el descubrimiento del campamento de L’Anse aux Meadows, al este de la península de Labrador, en Canadá. Los estudios de radiocarbono señalan que el campamento fue ocupado por los vikingos alrededor del año 1000 (cuando vivían, en efecto, los hijos de Erik el Rojo). En Vinland, los vikingos encontraron tierras fértiles, bosques de pinos, caza en abundancia, un clima más benigno que el de Groenlandia. ¿Por qué no permanecieron ahí, entonces, por qué abandonaron L’Anse aux Meadows? Las sagas dan una respuesta sencilla a esta pregunta: porque los vikingos no pudieron establecer buenas relaciones con los indios de la región. Thorvald, el hijo de Erik el Rojo, murió flechado por ellos. Europa podía sostener a los colonos del Mayflower en el siglo XVII, pero no a los hijos de Erik el Rojo en el siglo XI.