Carlos Tello Díaz
  • Narrador, ensayista y cronista. Estudió Filosofía y Letras en el Balliol College de la Universidad de Oxford, y Relaciones Internacionales en el Trinity College de la Universidad de Cambridge. Ha sido investigador y profesor en las universidades de Cambridge (1998), Harvard (2000) y La Sorbona. Obtuvo el Egerton Prize 1979 y la Medalla Alonso de León al Mérito Histórico. Premio Mazatlán de Literatura 2016 por Porfirio Díaz, su vida y su tiempo / Escribe todos los miércoles jueves su columna Carta de viaje
  • Fidel Castro (1926-2026)

    La revolución es muy vieja: tiene ya 67 años de edad. Podría llegar a ser más longeva que la revolución soviética. Tiene que cambiar, por el bien de los cubanos.
  • Terremotos

    La historia demuestra que las ciudades ricas son capaces de sufrir los terremotos de una forma muy distinta a las ciudades pobres.
  • La inteligencia artificial, según Elon Musk

    Actualmente, la IA está constreñida sobre todo por la capacidad de cargar y de enfriar los chips con los que funciona
  • 2 de julio de 2006 (V)

    El 22 de junio, el Consejo General del IFE había acordado cuatro posibles escenarios para el conteo rápido, explicados en un desplegado
  • 2 de julio de 2006 (IV)

    A las nueve de la noche del 2 de julio de 2006 sólo dos encuestas daban la ventaja a López Obrador.
  • 2 de julio de 2006 (III)

    López Obrador no tenía manera de saber que había perdido: la moneda seguía en el aire. No tenía la certidumbre de su derrota, pero la había vislumbrado.
  • 2 de julio de 2006 (II)

    Al final, los mexicanos ya no debatían si había que cambiar o no de modelo económico, sino más bien si López Obrador era o no era peligroso para México.
  • 2 de julio de 2006 (I)

    Llegaban a su fin, ese día, las elecciones más largas y más caras del mundo. Habían durado 165 días, sin contar las precampañas, y habían costado más de 13 mil millones de pesos.
  • El futbol (III)

    Los ingleses pueden reivindicar con legitimidad la paternidad del futbol porque fueron ellos quienes le pusieron reglas a un juego que durante siglos había sido caótico