Y en ocasiones muy alto lector mío, y es que con la noticia de que la Contraloría de Hidalgo inhabilitó a 247 servidores públicos por presuntas irregularidades nos da una señal de debemos voltear a ver con más detalle este mal. No solamente por el número de sancionados, sino porque evidencia que la corrupción continúa siendo uno de los problemas más costosos para el desarrollo de nuestro estado
El costo económico es preocupante. Las autoridades han dicho que son algo así como 2 mil 400 millones de pesos relacionados con varias irregularidades investigadas, principalmente el famoso caso de la Estafa Siniestra. De acuerdo con los que nos han dicho, se han recuperado cerca de 500 millones de pesos, recursos que si bien regresan, de inicio debieron estar al servicio de los hidalguenses y no de los corruptos funcionarios.
Además el problema no termina aquí, resulta tambien que cuatro municipios mantienen observaciones pendientes de aclarar por aproximadamente 487 millones de pesos de recursos federales destinados a obra pública. Dinero que si falta, se exige la explicación del caso para saber ¿Qué fue lo que pasó?
Debemos reconocer que la corrupción tiene consecuencias que van más allá de las cifras. Cada peso desviado puede traducirse en menos medicamentos, escuelas deterioradas, carreteras sin mantenimiento y oportunidades perdidas para miles de familias de estas nuestras tierras.
Menchaca ha colocado el combate a la corrupción entre sus compromisos de gobierno. Y si bien estas cifras nos muestran que si lo está haciendo, Hidalgo necesita pasar de una política que castigue la corrupción a otra que también la prevenga. Esto exige digitalizar las contrataciones públicas, transparentar cada peso ejercido, fortalecer auditorías independientes y proteger a quienes denuncian irregularidades.
Y es que no basta con inhabilitar servidores públicos. Es indispensable construir instituciones donde robar sea cada vez más difícil y rendir cuentas sea una obligación cotidiana, solo así el dinero llegará a quien pertenece: a los ciudadanos.