Goggins tiene razón

Ciudad de México /

“Cuantas más cosas hagas para salir de tu zona de confort, más fuerte se volverá tu mente”

David Goggins

Siguiendo el ejemplo de David Goggins, el pasado fin de semana intenté y concluí aceptablemente el reto 4x4x48 que anualmente, uno de los hombres más fuertes del mundo, promueve. El reto consiste en correr 4 millas (6.4 kilómetros), cada 4 horas, durante 48 horas.

Comencé a correr a las 8 de la noche del viernes acompañado por mi hijo Juan Pablo quien montó su bicicleta; una primera etapa complicada para mí, acostumbrado a ejercitarme de madrugada. Cené un par de burritos y dormité. Sonó el despertador, me tomé un café y una concha y comencé mi segunda etapa en punto de las 12 de la noche; más cómoda que la primera, acompañado de nuevo por Juan Pablo. Volví a casa, comí algo ligero e intenté dormir para comenzar de nuevo a las 4 de la mañana; la luna me acompañó durante todo el recorrido.

La etapa de las 8 de la mañana transcurrió sin contratiempos acompañado de mi familia; al concluir desayuné quesadillas y una cerveza. La etapa de las 12 del día y quinta, transcurrió con dolor en la rodilla izquierda y tensión en el abdomen; el sol en el cenit complicó el recorrido. A las 4 de la tarde comencé de nuevo, registrando dolor en muslos y algunas rozaduras en el pecho.

Durante la etapa de las 8 de la noche y séptima, me acompañó mi familia. Intenté descansar con el miedo de quedarme dormido y no escuchar el despertador para arrancar; sabía que si lograba vencer las etapas de las 12 de la noche y de las 4 de la madrugada estaría del otro lado; un problema estomacal me hizo sufrir en la de las 12, pero nada me detuvo y ambas las concluí con incomodidad.

Descansé un par de horas y comencé de nuevo a las 8 de la mañana acompañado por toda la familia montados en sus bicicletas. Para la etapa de las 12 del día, y onceava, el dolor de abdomen y rodilla era prácticamente insoportable; la recompensa, una cerveza helada. La doceava, a las 4 de la tarde, la realicé con Juan Pablo; en los últimos 100 metros agradecimos a Dios la fortuna de vivir y cruzamos una meta imaginaria levantando los brazos y gritando de emoción.

Después de más de 12 litros de Gatorade, 6 cervezas, 4 conchas, 2 plátanos y 2 mangos, 4 quesadillas con frijoles, 2 rebanadas de pizza, 4 expresos, 2 latas de atún, 2 burritos de pescado, un tazón de arroz, un sándwich de jamón, 2 ensaladas y 10 horas de sueño, corrí 77 kilómetros en un periodo de 48 horas. Goggins tiene razón, sí se puede. 

David E. León Romero
  • David E. León Romero
  • dleonromero@gmail.com
  • "Columnista en La Afición desde 2017. Especialista en maratones. Licenciado en Ciencias de la Comunicación y Maestro en Administración Pública"
Más opiniones
MÁS DEL AUTOR

LAS MÁS VISTAS

¿Ya tienes cuenta? Inicia sesión aquí.

Crea tu cuenta ¡GRATIS! para seguir leyendo

No te cuesta nada, únete al periodismo con carácter.

Hola, todavía no has validado tu correo electrónico

Para continuar leyendo da click en continuar.

Suscríbete al
periodismo con carácter y continua leyendo sin límite