Es tiempo de mujeres, sí, pero no a corto plazo, sino que el proyecto parece encaminarse al mediano plazo, según se comienza a perfilar en el tablero político de Puebla.
Durante los últimos días se ha difundido por todos lados el regreso de Laura Artemisa García Chávez a la presidencia del Congreso del Estado, tras su paso por la Secretaría de Bienestar.
Hay quienes interpretan dicha acción como un retroceso y una derrota política para La Maestra, otros señalan que se trata de un movimiento estratégico por parte del 01 para poner orden en el Poder Legislativo, que en los últimos meses ha tenido más oscuros que claros.
Sin embargo, existe una tercera lectura en donde García Chávez podría ser la artífice del futuro, no sólo del actual proyecto de gobierno, sino el de ella misma.
En agosto de 2024, el Congreso del estado aprobó una reforma constitucional para la aplicación del criterio de alternancia de género en las candidaturas por la gubernatura.
Con ello, los partidos políticos tendrían que postular a un hombre o a una mujer en un proceso y para el siguiente impulsar al género opuesto al que ya habían apoyado.
A pesar de que la medida se aprobó en 2024, se decidió que esta tuviera efecto hasta el 2036, con la intención de que los partidos políticos pudieran hacer las modificaciones a sus estatutos, tiempo que, a consideración de este reportero, es excesivo al tratarse de 12 años.
Esta misma semana han surgido versiones periodísticas que señalan que al interior del Congreso local se pretende modificar ese plazo y que la alternancia de género se aplique en 2030.
Con ello, Morena, PAN, PRI, Movimiento Ciudadano y el resto de partidos políticos tendrían que postular a una mujer para competir por la gubernatura, ya que en 2024 apoyaron a hombres.
De esta manera, sin importar lo que haga cualquier varón de 2027 a 2030, no podrá obtener la postulación para el gobierno del estado. Vaya forma de sacar de la jugada a algunos rivales políticos.
Será durante los primeros 15 días de octubre, cuando se comience a mover el tablero político en Puebla, según fuentes consultadas, destacando el hecho de que una persona tendrá su futuro en sus propias manos.