La muerte de Chris Hernán ocurrió en los tribunales municipales de Torreón y bajo custodia pública. Ese dato transforma el hecho privado en una pregunta colectiva.
La familia vio los videos en privado. Después de observarlos, aceptó la versión oficial sobre una caída desde su propia altura.
Ese gesto —mirar, aceptar, cerrar— resolvió una duda legítima.
Pero la duda de la ciudadanía no se disipó. No porque desconfíe de la familia, sino porque no habita el mismo lugar de información. La experiencia pública no coincide con la experiencia privada.
La desconfianza no surge de la nada. Es una práctica razonada. En contextos donde el uso abusivo de la fuerza ha existido, dudar se vuelve una forma cotidiana de relación con la autoridad.
Sin embargo, es peligroso para todos que una sociedad se mantenga bajo sospecha.
También tiene derecho a confiar.
Cuando la confianza está dañada, los procedimientos ordinarios resultan insuficientes.
Que la Comisión Estatal de Derechos Humanos valide la versión oficial puede cumplir con la norma, pero no necesariamente con el sentido.
La legalidad no siempre produce legitimidad. A veces, la confianza necesita otros recorridos.
Una posibilidad sería permitir que una comisión civil independiente tenga acceso a los videos, acompañe la investigación y confirme —o descarte— la versión oficial.
No una comisión designada por las mismas autoridades municipales, sino un grupo capaz de ocupar un lugar distinto, ni el del poder oficial, ni el de la sospecha automática.
Pienso en nombres concretos, no por cercanía personal, sino por trayectoria pública. Por ejemplo, la activista Ariadne Lamont Martínez o el monero Guayo Valenzuela.
No los conozco, pero conozco su trabajo. Y a veces la confianza es así, no en la intimidad, sino en la consistencia.
Seguramente usted podría proponer otros nombres. Porque en La Laguna existe capital social ético pero suele olvidarse en estos debates, se cuenta con personas capaces de mediar cuando la relación entre ciudadanía y autoridad se ha dañado.
Así como a la familia se le garantizó el derecho a saber qué ocurrió con uno de los suyos, la sociedad tiene derecho a algo más que un cierre administrativo.
Tiene derecho a recuperar la confianza en la vida pública.
De lo contrario, se ensancha la desconfianza entre quienes gobiernan y quienes habitan la ciudad.
La sociedad de los grandes esfuerzos necesita dos muy importantes, el de hacer justicia a la memoria pública de Chris Hernán Pérez y el de vencer a la desconfianza.
@davidperezglobal