2 policías y 15 millones

Laguna /
Únete al canal de Milenio

Vi La captura, la película de Netflix sobre la detención definitiva del Chapo Guzmán. 

El dilema principal de los protagonistas es aceptar o rechazar un soborno de 15 millones de pesos cada uno. Los policías deciden cumplir con su deber.

Me gustó que se reconozca la honestidad de quienes pudieron enriquecerse y no lo hicieron. 

Al mismo tiempo, me pregunté ¿contar historias excepcionales de buenos policías puede ayudarnos a olvidar la corrupción de las instituciones a las que pertenecen? Sí. 

Y precisamente por eso una buena historia puede ser también una historia políticamente peligrosa. No porque los policías honestos no merezcan reconocimiento. 

El problema es cuando pasamos, casi sin advertirlo, de admirar la virtud de dos individuos a conceder legitimidad a la institución a la que pertenecen.

Cuando un policía tortura, extorsiona o acepta sobornos, las instituciones suelen individualizar la conducta: fue él, no nosotros. La estructura permanece limpia porque la culpa queda depositada en una excepción.

La captura permite imaginar el movimiento inverso. Dos policías rechazan millones de pesos y cumplen con su deber. Su conducta excepcional ocupa toda la pantalla. 

Pero entonces corremos el riesgo de convertir la virtud individual en evidencia sobre la institución. Y ninguna de las dos inferencias es válida.

Que exista un policía corrupto no demuestra por sí mismo que toda una corporación sea corrupta. Pero que existan dos policías honestos tampoco demuestra que la institución funcione correctamente.

Aquí importa distinguir entre personas e instituciones. Una persona puede actuar éticamente incluso dentro de una estructura profundamente deteriorada. 

De hecho, en ocasiones su virtud consiste precisamente en resistirse a las prácticas normalizadas por esa estructura.

Por eso la pregunta que me resulta más interesante de La captura no es por qué aquellos policías rechazaron el dinero, sino ¿qué clase de institución convierte en heroico que un servidor público simplemente haga aquello que estaba obligado a hacer?

Tal vez el verdadero síntoma de una institución sana aparezca cuando dejar de aceptar 15 millones de pesos ya no merezca una película.


@davidperezglobal

  • david pérez

LAS MÁS VISTAS

Más opiniones
MÁS DEL AUTOR

¿Ya tienes cuenta? Inicia sesión aquí.

Crea tu cuenta ¡GRATIS! para seguir leyendo

No te cuesta nada, únete al periodismo con carácter.

Hola, todavía no has validado tu correo electrónico

Para continuar leyendo da click en continuar.

Suscríbete al
periodismo con carácter y continua leyendo sin límite