La inteligencia artificial y la resiliencia económica

Ciudad de México /

Hay momentos que ponen a prueba no sólo la solidez de la economía global, sino también las historias con las que la explicamos. El alza del petróleo en medio de tensiones en Asia Occidental parecía anticipar otra etapa de inflación alta con bajo crecimiento. No ha sido así. La economía mundial avanza a un ritmo menor, pero mantiene una trayectoria positiva. No hay recesiones generalizadas ni caídas abruptas.

El Fondo Monetario Internacional estima un crecimiento global de 3.1 por ciento para 2026 y 3.2 por ciento para 2027. No es un auge, pero sí una señal de estabilidad en un entorno complejo.

Parte de la explicación es estructural. Hoy se necesita menos energía para producir lo mismo. Además, la oferta de petróleo es más diversa y existen mejores mecanismos de respuesta ante interrupciones. Eso hace que los aumentos de precio afecten, pero no paralicen la actividad como en el pasado.

También ha ayudado la reacción de las autoridades. Las tasas subieron para contener la inflación, pero sin detener por completo el consumo. En términos simples, el crédito se encareció, pero el empleo se mantuvo y eso sostuvo la demanda.

A esto se suma un factor nuevo que empieza a pesar: la inteligencia artificial. La inversión en centros de datos, semiconductores y servicios digitales se ha vuelto un impulso relevante para la economía. El gasto de capital en infraestructura vinculada a IA a nivel global superó los 300 mil millones de dólares en 2025 y podría duplicarse hacia 2030. Este dinamismo genera un círculo virtuoso entre innovación, productividad y crecimiento, lo que compensa parte del impacto de la energía cara.

Además, la IA permite producir más con los mismos recursos. Reduce tiempos, mejora procesos y baja costos en servicios, donde más habían subido los precios. No cambia el precio del petróleo, pero sí reduce cuánto pesa en la estructura de costos.

Para México, el impacto llega por dos vías. La relocalización productiva, apoyada en el T-MEC, está trayendo inversión en plantas más modernas. Por otro lado, sectores como logística, servicios y manufactura empiezan a incorporar tecnología que mejora su eficiencia.

Nada de esto implica que el riesgo haya desaparecido. Si el precio del petróleo se mantiene elevado por un periodo prolongado, el ajuste será más exigente. Pero la economía llega con más herramientas para absorberlo.

Lo relevante es lo que viene. La inteligencia artificial no es sólo una mejora de productividad: es un cambio de era. A medida que se integre en procesos, decisiones y cadenas de valor, puede elevar el crecimiento potencial y modificar la forma en que las economías reaccionan a choques externos. No elimina los riesgos, pero sí redefine los límites de lo posible.

Alfa positivo. Las Afores registraron plusvalías por 347 mil 525 millones de pesos en abril, informó la Consar. Con ello, el rendimiento anualizado al ahorro de los trabajadores en lo que va de 2026 ha sido 10.7 por ciento.


  • David Razú
  • Economista dedicado a temas de finanzas, inversiones y previsión social. Director General de Afore XXI Banorte.
Más opiniones
MÁS DEL AUTOR

LAS MÁS VISTAS

¿Ya tienes cuenta? Inicia sesión aquí.

Crea tu cuenta ¡GRATIS! para seguir leyendo

No te cuesta nada, únete al periodismo con carácter.

Hola, todavía no has validado tu correo electrónico

Para continuar leyendo da click en continuar.

Suscríbete al
periodismo con carácter y continua leyendo sin límite