Que el señalamiento presidencial tuvo la precisión de un dardo: Claudia Sheinbaum recordó que, si bien la presa El Zapotillo se concluyó en el sexenio de Andrés Manuel López Obrador, el acueducto que debía llevar el agua a Guadalajara quedó en el tintero durante la gestión de Enrique Alfaro. La réplica no se hizo esperar y llegó desde la trinchera más cercana al exgobernador: Hugo Luna, su antiguo jefe de gabinete y hoy diputado federal, calificó el señalamiento de falso, desmintiendo que el gobierno alfarista haya incumplido con la obra.
Que el intercambio de los dimes y diretes sobre el agua en Guadalajara, sin embargo, parece pertenecer a un capítulo que la política hídrica de Jalisco busca cerrar: mientras la Federación y la administración de Pablo Lemus negocian un convenio para repartirse las obras y modernizar el sistema de agua del área metropolitana, la disputa verbal con el pasado se diluye en el pragmatismo del presente. Al final, el agua que corre por las tuberías no distingue de colores partidistas; sólo exige que los acueductos, a diferencia de las promesas, no queden pendientes.
Que ante la falta de oficio político, impera la fuerza policial: se han juntado los temas para que haya manifestaciones que reclaman diferentes demandas y los elementos de seguridad llegan a responder a toletazos, dejando a la Policía del Estado mano libre para la represión y el abuso de autoridad. El vacío ante temas coyunturales tiene los ojos puestos en un personaje: Iván Chávez Gómez, subsecretario de Asuntos del Interior, y su muestra es la crisis hídrica en la zona metropolitana. No es un caso aislado: sin operación política, los frentes se acumulan hasta estallar en escándalos —desaparecidos, socavones, falta de apoyos, San Andrés Cohamiata— y en una creciente percepción de abandono.
Que la ausencia de Morena, Hagamos, Futuro y PT en la mesa de trabajo del acueducto Chapala-Guadalajara sigue siendo un acto de confrontación que tiene antecedentes claros en el Congreso de Jalisco. Faltó preparación del oficialismo para buscar el acuerdo y faltó el interes de la oposición para dar debate de altura. Llegó el momento de que hay que ver por Guadalajara, por Jalisco y por la salud de los tapatíos.