Que la rebatinga en Morena por la candidatura al gobierno de Guadalajara ya empezó: Mery Pozos, Carlos Lomelí y Chema Martínez ya están en la disputa. Sin embargo, la decisión se tomará desde el centro del país. Lo cierto es que andan frotándose las manos por lo que está pasando en Jalisco, donde toooodo el morenismo del país ya está metido.
Que después de registrarse como aspirante a la coordinación municipal de Morena en El Salto, Nena Farías llegó acompañada de quienes habían levantado la mano para pelear por la candidatura al gobierno municipal. Ahí estaban, juntos en la foto: Adrián Venegas, secretario general, y Gabriel Pérez, síndico. Nadie más se registró. La alcaldesa ya los cerró. Los agarró, los unió y armó un sólo bloque. El Salto es el primer municipio que se va solo. El primero que logra el consenso, que se pone de acuerdo y que no se despedaza en el camino. Ya veremos qué pasa en Tonalá y Tlaquepaque... porque ahí la cosa pinta distinta.
Que la crisis del agua en Jalisco se ha convertido en un escenario de comunicación política donde Morena ha decidido plantar bandera en Palacio Nacional y no moverse hasta junio, transformando un problema de gestión hídrica en un pulso narrativo de alcance nacional. La dirigencia nacional de Morena, encabezada por Ariadna Montiel, ha desplegado una ofensiva comunicativa sin precedentes: acusa a Movimiento Ciudadano de romper el quórum en el Congreso de Jalisco para evitar discutir la crisis del agua, exige la destitución del secretario de Seguridad estatal y la liberación de los detenidos durante las protestas, y ha pedido formalmente que se declare emergencia sanitaria en Guadalajara.
Que en Jalisco, la política mostró su rostro más elocuente: veinte curules vacías. No hubo quórum, pero sí mensaje. Movimiento Ciudadano convirtió la ausencia en estrategia; Morena, en acusación; PAN, en advertencia. Afuera, la crisis del agua deja de ser expediente y se vuelve sed concreta. Resulta que el acueducto Chapala-Guadalajara ya no es sólo un proyecto de obra: es disputa por lo común, por quién administra la vida.