De plano se pasa el presidente municipal interino de Tlajomulco de Zúñiga, César Padilla. Apenas se despidió de Jalisco el martes el gobernador electo de Nuevo León, Samuel García, y el munícipe tlajomulquense ya tenía programada una fiesta tipo covid con sus cuates, pues en las fotografías que subieron sus amigos (y el alcalde) a redes sociales, todos aparecen departiendo de lo lindo y sin cubrebocas. Claro. A estas alturas de la semana ya aparecieron los primeros contagiados de covid-19 en ese grupo. Y para acabarla de amolar, Padilla decidió que sería buena decisión irse a vacunar, pero a Los Ángeles, por lo que se subió a un avión (el aeropuerto queda cerca) y se fue sin avisarle al Cabildo, que debe aprobar las ausencias de los munícipes cuando salen al extranjero. Pero en fin: si él es el presidente municipal… ¿cuál es el problema? Si hace unos días les jalaron las orejas a los alcaldes de Tomatlán y Cabo Corrientes, ¿habrá un nuevo extrañamiento del gobierno estatal?
Todo parece indicar que será por medio de los tribunales administrativos que el Ayuntamiento de Zapopan deberá conceder el permiso de habitabilidad al complejo residencial usado como Villas Panamericanos, en El Bajío. Ya el Tribunal de Justicia Administrativa de Jalisco señaló que el ayuntamiento no puede clausurar el inmueble, por lo que el municipio apeló. Lo cierto es que quienes saben del tema dicen que será cuestión de días para que los empresarios que tienen los departamentos puedan comenzar a escriturar, pues aseguran que los promotores tienen todos los documentos legales a su favor. No hay urgencia, dicen, aunque esperan que el dictamen final se resuelva antes de que entre en funciones el nuevo Cabildo.
Vaya susto se llevaron la tarde de ayer cientos de automovilistas en la avenida Lázaro Cárdenas, de Guadalajara, quienes se encontraron un convoy de hombres armados que montó un filtro en plena rúa, pero sin identificarse. Al final se supo que todos estos hombres de chaleco táctico, lente oscuro y armas de alto poder eran agentes ministeriales que realizaban un operativo de búsqueda de uno de sus compañeros que había sido raptado por desconocidos, y quien a final de cuentas y gracias a sus colegas pudo ser liberado, balazos de por medio, en el Centro del Cuatro. El susto, eso sí, a nadie se lo quitan.