Que se espera que las definiciones de las coordinaciones distritales federales de Defensa de la Soberanía, vulgo precandidaturas a diputaciones federales, no lleguen siquiera en este 2026. Nos dicen que hoy lo único seguro es que no hay nada para nadie, pues ni siquiera se sabe cómo quedarán distribuidas las candidaturas por género. La fotografía actual es de cinco mujeres y dos hombres, mientras que, por partidos, al menos una posición sería para Nueva Alianza Hidalgo y otra para el Partido Verde sigue en veremos. Todo apunta a que, al menos en esta partida, no habría nada para el PT.
Que las negociaciones para una posible alianza de Morena con los partidos que han acompañado a la Cuarta Transformación en los últimos procesos electorales siguen trabadas. Es evidente que los partidos más pequeños ven la oportunidad de ganar más espacios, mientras que el partido en el poder no quiere ceder posiciones. Sin embargo, la elección estratégica no sería la intermedia de 2027, sino la de 2028, siempre y cuando se mantengan las condiciones legales actuales para regular la contienda por la gubernatura.
Que otro factor que sigue en el aire es la duración del mandato de quien releve a Julio Menchaca en el Poder Ejecutivo. La fotografía de hoy apunta a una alternancia de género por dos años, pero todo puede cambiar. Ya existen antecedentes de resoluciones de la Suprema Corte de Justicia de la Nación sobre la obligación de alternancia, mientras que el Congreso de Hidalgo todavía podría modificar la duración del próximo periodo a cinco años, para empatar la elección con la de 2033. La moneda sigue en el aire.
Que un escenario probable es que el Congreso decida que la siguiente administración estatal dure cinco años y no dos. En ese caso, alguien afectado por el criterio de género podría impugnar la ley para eliminar, al menos para Morena, la obligación de postular a una mujer. Claro que eso no garantizaría una ventaja para un hombre, pues las decisiones del partido no necesariamente se inclinarían por él, incluso si ya no existiera esa obligación. Y, como este, hoy hay tantos escenarios posibles como estrellas.