Que Río Bravo no solo fue sede de un informe de gobierno, se convirtió en una suerte de termómetro político. El acto sirvió para medir presencias, cercanías y, sobre todo, quiénes están interesados en mantener un lugar visible en el tablero político estatal. Senadores, diputados, alcaldes y demás figuras del oficialismo se dejaron ver haciendo méritos ante el primer morenista del estado.
Que el ausente en la fotografía política fue el alcalde Miguel Almaraz, quien ha mantenido una postura de confrontación frente a todo aquello que huela a la 4T. Sin embargo, el discurso del gobernador caminó por la ruta de la conciliación. Américo Villarreal Anaya, expresó: “Si resistes, persistes. Si abrazas, transformas”. ¿Seguirá el panista apostándole al choque como estrategia?
Que la diputación federal parecería el camino natural para aquellos alcaldes que están por concluir su segundo trienio. Pero no todos han dado color sobre sus próximos pasos. Hay que ver, además, qué ocurre con quienes todavía tienen la posibilidad de la reelección en San Lázaro. Pero el que parece haber entendido que la política también se construye con presencia es Carlos Peña. Se le ha visto haciendo méritos.
Que uno de los lugares donde el tablero político comienza a moverse es San Fernando, donde no se advierten, por ahora, señales claras de que Verónica Aguirre vaya por una segunda vuelta. En cambio, ha comenzado a sonar el nombre de Tomás Gloria Requena, actual subsecretario de Gobierno y viejo conocido de la política sanfernandense, pues ya fue alcalde de ese municipio.
Que donde Morena tendría un verdadero dolor de cabeza es en Reynosa. Muchos quieren. Se les acaba el corrido en el Congreso Local. Humberto Prieto, Magaly Deándar, Marco Gallegos y Armando Zertuche puestísimos, mientras que desde San Lázaro también aparece la diputada federal Claudia Hernández. Demasiados aspirantes para una sola silla. El reto será la unidad y apenas comienza el jaloneo.