Que la polémica nacional que sacude al INE también pone bajo la lupa a sus representaciones estatales. En Tamaulipas, Sergio Bernal Rojas tiene por delante el reto de garantizar que la organización de las elecciones de 2027 avance con transparencia, mientras el organismo enfrenta cuestionamientos sobre su actuación y el manejo de sus recursos.
Que el panismo de Reynosa intenta salir del ostracismo. Con la toma de posesión de Raúl García Vivián como nuevo delegado, se dejaron ver César Verástegui, Gloria Garza, Gerardo Peña, Leticia Gutiérrez, Luis René Cantú, Rodrigo Luévano, Juanita Sánchez y hasta Francisco Garza de Coss, quien hasta hace poco mantenía impugnada la elección de la dirigencia estatal. Hoy, al menos en la foto, las diferencias parecen quedar en pausa.
Que en la acera de enfrente, nadie hizo eco del llamado del diputado Armando Zertuche para que los aspirantes a la alcaldía firmen un pacto de civilidad. Mientras las encuestas se convierten en munición y los golpes bajos van y vienen al calor de la disputa por la candidatura, la unidad sigue siendo una asignatura pendiente para los guindas.
Que en Altamira levantó cejas el encuentro que sostuvieron hace días algunos políticos del PAN y del PRI, quienes ya exploran la posibilidad de unir fuerzas para hacerle frente a Morena el próximo año. En la mesa se dejaron ver Armando López, Javier Gil, Cacho Toral y Tino Lee, entre otros, aunque más de uno se preguntó a quién representan realmente y con qué capital político pretenden negociar.
Que en Movimiento Ciudadano, Gustavo Cárdenas tuvo a su secretaria territorial, Virginia Giménez, en un foro sobre violencia política de género, con Ivonne Ortega como invitada especial. Ahí estuvo Roberto Lee, quien parece haberse acostumbrado a ocupar un lugar secundario en los eventos de su partido. En la política naranja, los reflectores no se reparten parejo.