Que la Guardia Estatal atraviesa un momento delicado por la investigación sobre la procedencia del disparo que le quitó la vida a una niña de siete años. El gobernador Américo Villarreal Anaya reconoció que los hechos están bajo investigación y aseguró que no habrá encubrimientos. El caso coloca bajo el escrutinio público a la Secretaría de Seguridad Pública y a su titular, Carlos Arturo Pancardo.
Que no se vio a los partidos políticos en Tamaulipas rendir homenaje a sus muertos. El PRI tiene entre sus figuras fallecidas a Rodolfo Torre, Enrique Blackmore y Óscar Almaraz. El PAN, a Noé Ramos, Alejandro Sáenz, Alberto Fonseca, Carmen Bolado, Alejandro Galván y Lázara González, entre otros. Morena también tiene a José Antonio Leal Doria, Laurencio García, Úrsula Mojica Obrador y Faustino López. Sin embargo, tampoco hubo señales de reconocimiento.
Que cuando el horno no está para bollos, el morenista Pedro Lozano decidió hacer ruido. El empresario transportista habría conseguido una base de datos de usuarios de telefonía, a juzgar por los mensajes que envió a distintos puntos de Tamaulipas para promoverse como opción de Morena en Nuevo Laredo. La pregunta es cómo obtuvo esos contactos y con qué autorización los está utilizando.
Que la fotografía de los morenistas en Victoria terminó diciendo más de lo que se esperaba. Algunos quisieron interpretarla como una señal de unidad, pero la imagen también dejó al descubierto que las diferencias internas siguen vigentes. En la escena aparecieron Hugo Reséndez, Pepe Braña, Luis García, Blanca Anzaldúa, Óscar Narváez y Gerardo Illoldi, mientras que Katalyna Méndez y Rómulo Pérez optaron por mantenerse al margen.
Que el PAN anda muy acomedido, escuchando a los hombres del campo y ahora sí preocupado por su rescate. El problema es que la crisis del sector no nació con Morena: se agravó durante su gobierno, pero también arrastra años de indiferencia de administraciones panistas. Aun así, César Verástegui y Miguel Almaraz, alcalde de Río Bravo, presumieron su encuentro con agricultores y reconocieron que el campo es fundamental para Tamaulipas.
Que quien parece comenzar a perfilar sus cartas políticas es Juliana Elizondo. Después de ocupar una curul en la Cámara de Diputados durante tres legislaturas consecutivas, su nombre comienza a relacionarse con una eventual aspiración a la alcaldía de Nueva Ciudad Guerrero. Las señales, al menos en territorio, son las recientes actividades de entrega de apoyos a adultos mayores que ha encabezado.