Que según la perspectiva del Gobierno estatal, la resolución de la Suprema Corte, que amparó a una empresa contra el impuesto verde, tendrá un impacto mínimo. Aunque falta que llegue a las oficinas estatales el engrose con la sentencia completa, la SATNL se muestra confiado en que no habrá una afectación considerable para los ingresos, sin embargo, el asunto amenaza con meter ruido en momentos donde el horno no está para bollos. Ya por lo pronto en el Congreso pidieron mejor replantear la Ley de Hacienda, algo que sin duda enturbiará nuevamente las negociaciones presupuestales para el 2027.
Que los políticos de Nuevo León buscan exprimir hasta la última gota del Mundial 2026, y ahora resulta que todos andan en modo vikingo. El senador con licencia Waldo Fernández subió una foto a sus redes con pelo rubio y chongo con la frase “este coordinador sí Haaland” y remató diciendo que no es el delantero noruego, pero sí viene a meter goles por Nuevo León. Otra que se subió al barco vikingo fue la diputada local del PRD, Perla Villarreal, que también posteó una imagen suya con el look del atacante. A ver si son tan efectivos en la chamba como el playera 9.
Que otros le apostaron mejor a uno de los héroes de la Selección Mexicana en esta Copa del Mundo y hasta espaldarazo a futuro se llevaron. El alcalde de Monterrey, Adrián de la Garza, presumió en todas sus redes el encuentro que tuvo en su oficina con Julián Quiñones, delantero del equipo tricolor, que literalmente le puso un pase a gol con su mensaje. Resulta que el exjugador de Tigres le dijo que si ya fue alcalde tres veces es porque está haciendo “las cosas muy chingonas”, para rematar con un “si aspiras a muchas cosas más”, idea que se quedó inconclusa por la edición del video.
Que si bien el diagnóstico de supervisión penitenciaria presentado ayer por la CEDH arrojó una mejora en la calificación, también deja rubros para atender de inmediato. El más urgente es el déficit de celadores y personal de seguridad, que ronda el 56.5 por ciento, lo que pega de manera directa a la gobernabilidad de los espacios. La evidencia de que se requiere es que los hechos violentos en los penales crecieron 86 por ciento en un año, de ahí que el reto a corto plazo es más que evidente.