Que en áreas federales y en las cúpulas morenistas perciben un tufo de traición, luego de que la bancada del PT decidió ir contra la propuesta de la extinción de 109 fideicomisos, iniciativa que surgió desde el mismísimo Palacio Nacional, y también observan ingratitud, pues aseguran que ese partido se ha sostenido y crecido al amparo de su alianza con AMLO. Por cierto, ahora andan a la caza de candidatos bloqueados en Morena, en el resucitado PRI y en el PRD, como Ana Gabriela Guevara en Sonora y ahora la otrora perredista Beatriz Mojica en Guerrero.
Que el contagio del líder de Morena en la Cámara de Diputados, Mario Delgado, causó conmoción pues no solo tuvo contacto en las últimas 48 horas con un sinnúmero de legisladores por el paquete fiscal, sino que el lunes pasado sostuvo un encuentro con el secretario de Hacienda, Arturo Herrera, y sus homólogos de las otras fracciones. Por eso la presidenta Dulce María Sauri y los coordinadores Juan Carlos Romero Hicks, René Juárez, Reginaldo Sandoval, Tonatiuh Bravo, Jorge Argüelles, Verónica Juárez y Arturo Escobar informaron que gozan de cabal salud y la mayoría se ha sometido a las pruebas con resultados negativos hasta ahora.
Que Manuel Peraza Segovia, superdelegado de la Secretaría de Bienestar en Nayarit, va con todo por la candidatura de Morena a la gubernatura y ha hecho blanco, con el uso de medios locales, en el gobernador Antonio Echeverría, el senador Miguel Ángel Navarro y hasta el fundador del partido en la entidad, Nayar Mayorquín. Los señalados ven mano negra porque dos funcionarios de Bienestar son parientes directos del dueño de uno de los diarios golpeadores.