Que no hubo modo de meterlos al orden. Apenas dieron las seis de la tarde en que cerraron las urnas, los candidatos de MC, Samuel García, y del PRI, Adrián de la Garza, pusieron el mal ejemplo en NL saliendo a declararse ganadores, lo que derivó en una serie de cantos de victoria en casi todos los frentes donde se eligió gobernador, quizá con las excepciones de Querétaro y Colima, donde los triunfos del PAN y Morena fueron arrolladores. De nada valieron los llamados desde el Instituto Nacional Electoral a ser “responsables”. Por cierto, Lorenzo Córdova consideró “un éxito” la jornada electoral con una participación arriba de 50 por ciento, pese a la pandemia y apenas la víspera de comenzar la fase epidemiológica de semáforo verde.
Que Guadalajara, Zapopan, Tlajomulco y Tlaquepaque se pintaron de naranja con Movimiento Ciudadano, que será primera fuerza en el Congreso de Jalisco, con lo que Enrique Alfaro se convirtió en el primer gobernador de ese estado que gana la elección intermedia luego de cuatro sexenios. Por lo demás, el partido que dirige Clemente Castañeda también sumó victorias en Nuevo León, con Samuel García, y Monterrey, con Donaldo Colosio, más una aproximación de 20 curules en San Lázaro.
Que están en el aire los registros del Partido Encuentro Social, que aspira como máximo dato a seis diputados federales, Fuerza por México y Redes Sociales Progresistas después de la jornada electoral intermedia, mientras que Morena y sus aliados tienen asegurada una mayoría simple con cerca de 300 curules en San Lázaro y triunfos en algunos estados que arrebata, como Colima, Guerrero, Nayarit y Sinaloa, según conteos rápidos del INE.