Que la toma de posiciones desatada por las críticas presidenciales a la Universidad fue inevitable y en el segundo día de alusiones desde Palacio Nacional, Ricardo Monreal marcó su raya con eso de que él se pone “siempre del lado de la UNAM”, de la que es profesor, “sin ánimo de confrontación” con el Presidente, mientras que Claudia Sheinbaum debió conceder que ella también tiene críticas hacia la institución y el panista Santiago Creel ofreció al mandatario darle clases de derecho constitucional lunes, miércoles y viernes.
Que por cierto, sobre su eventual partida si no es el candidato presidencial de Morena, Ricardo Monreal dijo que seguirá luchando por la democratización de su partido, que a nadie ofende proponer elecciones primarias para elegir al abanderado y que Gerardo Fernández Noroña, quien ya ve al zacatecano cambiando de camiseta, es “un amigo que tiene mucha imaginación y a veces no le falta certeza”. Ojo.
Que vaya con el invitado especial de la 4T, Evo Morales, quien en aras de echarle porras a la Celac se puso a hacer memoria y recordó que fue “con el presidente Felipe Calderón que se consolidó” el organismo y comentó que después de su fundación, en 2010, el líder cubano Fidel Castro lo llamó por teléfono para pedirle que cuidaran el foro multilateral, pues era “la OEA sin Estados Unidos”. Ya encarrerado, contó que la CIA echó mano de la inteligencia argentina para investigarlo por narco y no le encontraron nada.
Que miren nada más de lo que uno se entera estos días por las redes sociales. Resulta que la lideresa de ambulantes Diana Sánchez Barrios, recluida en la cárcel desde marzo por extorsión y robo en pandilla agravados, ayer se quejó desde su cuenta de Twitter de que fue “violentada” por la youtuber YosStop, con quien comparte celda, y teme por su vida. Como si no fuera suficiente, las huestes de la primera organizaron una marcha para denunciar que su jefa es una “presa política”. Al rato la van a declarar influencer.