Que aunque el nombre del consejero Arturo Chávez sonaba para presidir el INE en medio del caos, cerró el día descartado, porque el grupo que domina la mayoría en el Consejo General prevé impulsar a una mujer en la silla provisional ante la renuncia “serena” de su jefa, Guadalupe Taddei. Sin embargo, la duda es quién logrará consenso, porque Frida Gómez arrastra las boletas planchadas, Blanca Cruz apenas ha tomado la palabra, Norma Irene de la Cruz se enfrenta con los suyos, Carla Humphrey es del bando contrario y Rita Bell fue la oveja rebelde. Qué nervios…
Que por cierto, aunque todavía no hay nombre, sea mujer u hombre, guadalupano o rebelde, el plan es que los consejeros se reúnan en privado por la mañana, convocados ya los representantes de los partidos y de las bancadas que tienen asiento en el Consejo General, para ser los primeros en conocer la decisión al mediodía, a fin de que voten por la tarde. Un plan eficiente en teoría que, por supuesto, no cerrará con champaña cedida por algún proveedor comedido, tipo José Alfredo Hernández.
Que el Foro Universitario del Conocimiento, iniciativa del rector de la UNAM, Leonardo Lomelí, reunió ayer a 20 de sus pares en Madrid en una cita rumbo a la 30 Cumbre Iberoamericana, plataforma para afinar una agenda con tres ejes: que toda política y decisión pública se base en evidencia científica, la defensa férrea del español y el portugués, y el compromiso de supeditar el avance de la inteligencia artificial a la dignidad humana y a la preservación ambiental. Participaron los mandos de la Complutense, de la UdeG, de la Universidad de Buenos Aires y de la Autónoma de Barcelona, entre otros.
Que hablando de Europa, la candidata de ultraderecha francesa, Marie Le Pen, abandonó el tono mesurado que por estrategia había adoptado en días recientes y abrió fuego en su arranque de campaña contra la migración, lo que no es sorpresivo, pero sí que retomara una frase que antaño usara el entonces papa Francisco, “la mexicanización”, para referirse a la propalación de cárteles de la droga, lo que, expuso, no permitirá, envalentonada porque puntea las encuestas allá. C’est pas possible!