Un casino muy hardcore

Ciudad de México /

Un término que se utiliza a menudo para describir el actual sistema económico mundial es el de “economía de casino” para aludir a su carácter intrínsecamente fluctuante e incierto, muy vinculado a lo que en el fondo son apuestas en el mercado de valores, cambiario, etcétera. Así como al impacto que tiene para las vidas reales de millones de personas la volatilidad de los propios mercados, asociada a los eventos geopolíticos y demás. Pensadores como Renata Salecl y Mark Fisher han escrito sobre el papel del azar a nivel sistémico, así como de los efectos psicológicos de este estado de incertidumbre generalizada que, de nuevo, más que transitorio parecería ser una de las bases del propio sistema global.

En ese sentido, el auge de las plataformas en donde millones de personas apuestan a acontecimientos futuros, a la manera de apuestas deportivas, sólo que el contenido de la apuesta son los grandes sucesos geopolíticos globales, es una suerte de paso más allá del propio sistema como tal. En un reciente reportaje aparecido en The Guardian se detalla el auge de Polymarket, la más visible plataforma para realizar este tipo de apuestas, donde los usuarios apuestan sobre sucesos relacionados con las guerras de Ucrania e Irán (¿capturará Rusia la provincia X para tal fecha? ¿Invadirá Estados Unidos a Irán para tal otra?) con lo cual, literalmente, se gana o se pierde dinero a partir de acontecimientos que también literalmente implican la pérdida de vidas humanas, entre otro tipo de calamidades de gran impacto.

Quizá lo más sorprendente, también muy en línea y consonancia con los principios básicos de lo que precisamente Fisher llamara “realismo capitalista”, es que más allá de los evidentes dilemas éticos que esto plantea (así como de algunos prácticos pues, por ejemplo, está en disputa si la operación estadunidense para rescatar a un piloto caído cuenta o no como una operación terrestre en aquel país), estas plataformas donde se apuestan enormes sumas a acontecimientos políticos futuros están siendo consideradas como la fuente de información más confiable precisamente para prever qué nos pueda deparar el futuro. 

Por ejemplo, actualmente en la plataforma, la apuesta llamada “Trump anuncia el fin de las operaciones militares en Irán para el día…” muestra una probabilidad de 26 por ciento para el 30 de abril, lo que implica que si uno apuesta un dólar al “sí”,  ganaría 3.84, o casi cuatro veces más. En cambio, para el 30 de junio ese mismo número sube a 70 por ciento, con lo cual quien apueste un dólar ganaría 1.42, lo cual quiere decir que los apostadores consideran que para esa fecha es mucho más probable que haya terminado la ofensiva militar. En cambio, por ejemplo, las probabilidades de la apuesta “Trump insultará a alguien en el día…” oscilan entre 83 y 98 por ciento, con lo cual la ganancia es ínfima, y en realidad se ganaría mucho más apostando en contra, esperando que ese día por alguna razón nadie fuera insultado. 

Más allá de lo inverosímil y grotesco de que haya gente ganando y perdiendo dinero apostando a este tipo de cosas, según varios comentaristas, y como se defiende éticamente la propia Polymarket, en esta era de fake news y desinformación, estas plataformas están siendo utilizadas incluso por Wall Street como elementos de predicción, también porque existen fuertes suposiciones de que se filtra información militar y de otro tipo, bastante parecido a la información confidencial que se cuela de manera privilegiada para el mercado de valores. Sólo que aquí el casino y los jugadores ganan o pierden según sucesos menos inocuos que apostar al volado inicial del Supertazón.


  • Eduardo Rabasa
  • osmodiarlampio@gmail.com
  • Escritor, traductor y editor, es el director fundador de la editorial Sexto Piso, autor de la novela La suma de los ceros. Publica todos los martes su columna Intersticios.
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