Más tardó en caer Guadalupe Taddei que los morenistas en negarla. Pronto se deslindaron de ella. Olvidaron cómo la celebraron, impulsaron, alabaron o apoyaron.
Las expresiones que integrantes del Movimiento de Regeneración Nacional y propagandistas del régimen publicaron cuando Taddei se convirtió en consejera presidenta del INE —y cuando legisladores del oficialismo le dieron manga ancha al otorgarle los famosos “superpoderes”— exhibieron los burdos intentos por sacudírsela.
Al final del día, Guadalupe fue una pieza más del obradorato. Es, lamentablemente, una pequeña muestra del gran engranaje de vínculos mafiosos que anidaron en las entrañas de la 4T.
Los casos y nombres que definieron el sexenio de AMLO son cada vez más difíciles de defender.
Por ejemplo, Citlalli Hernández subió a sus redes un video llamando a la unidad. Una internauta le respondió que, para lograrla, deberían de dejar de proteger a los “impresentables”. Citlalli contestó: “Coincido contigo. Sólo un tema, dime qué impresentable hemos defendido”.
Ya se imaginarán. Se soltaron las propuestas. Los personajes que más se repitieron fueron: Rubén Rocha Moya, acusado en Estados Unidos —junto con el senador Enrique Inzunza y otros exfuncionarios de Sinaloa— por nexos con el narcotráfico.
Adán Augusto López, señalado por la detención de su exsubordinado en Tabasco, Hernán Bermúdez, presunto líder de La Barredora, organización aliada al CJNG.
Félix Salgado Macedonio y Cuauhtémoc Blanco, marcados por denuncias de violación y abuso sexual, además de los cuestionamientos sobre sus respectivos entornos políticos en Guerrero y Morelos.
Pío López Obrador y los hijos de Andrés Manuel, mencionados en investigaciones periodísticas por posibles actos de corrupción.
Y la lista sigue. No faltaron Ignacio Ovalle, Pedro Haces, Monreal, Mario Delgado, Alejandro Gertz, Rocío Nahle, Francisco Garduño, Marina del Pilar, Rafal Ojeda, etcétera, etcétera, etcétera… A ver para cuándo empiezan a negarlos.
Aquí entre nos
El día de hoy puede cambiar la suerte de Donald Trump. Y allá sí hay fiscalías autónomas.