El 17 de marzo pasado, William Gabriel fue detenido por elementos de Fiscalía de Justicia del estado de Veracruz, por su presunta relación en el asesinato de Angélica, una madre soltera residente del fraccionamiento Las Haciendas 2, en Altamira, Tamaulipas, y sus dos hijos de ocho y cinco años de edad. Los tres fueron degollados el 9 de marzo. Sus cuerpos fueron hallados cuatro días después de su muerte, el 13 de marzo.
Las labores de inteligencia rastrearon la ubicación del celular de uno de los niños, Alexis, y los llevaron hasta William, un cerrajero del municipio de Cosoleacaque, Veracruz, quien tenía en su poder el smartphone del niño. Fue detenido el mismo día que hallaron los cuerpos de Angélica, Alexis y Vanessa.
Según la versión de William en su declaración, él recibió una llamada de un número con lada de Tamaulipas para realizar un servicio de cerrajería. Al llegar se encontró con dos mujeres que le pidieron abrir la puerta de una casa. Asegura que se notaba que la pareja acababa de llegar de viaje, pero no traían maletas; todas sus pertenencias las guardaban en bolsas de plástico.
Cuando terminó su trabajo les cobró 250 pesos, pero ellas solo tenían 150 en efectivo y un teléfono para saldar el resto. Él aceptó. Días después fue detenido por homicidio.
Según la defensoría, la carpeta incluye la declaración del hermano de Angélica, donde refiere que ella le aseguró tener una relación sentimental con un hombre llamado William.
Pero casi un mes después, dos mujeres, Diana y Wendy, fueron detenidas por la presunta responsabilidad en el multihomicidio de Altamira. Ambas, pareja sentimental, confesaron que bebieron con Angélica, que hubo celos y que por ello la mataron. Que los niños se despertaron por los gritos y que por ello los mataron. Que se fueron a su natal Cosoleacaque y allanaron una casa solicitando los servicios a William Gabriel, a través de Facebook. Luego se trasladaron a Las Choapas, al sur de Veracruz, donde fueron detenidas días después.
Pese a ello, William sigue detenido. Han pasado tres meses y medio, y su salud se ha deteriorado con el paso de las semanas. Según su abogada, lleva dos preinfartos mientras ha estado encarcelado, mientras que la justicia, camuflada de joven con la justicia oral, ya se acostumbró a sus achaques. _