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El saco de la necedad
El gigante quiso matar a mis hombres. Sujetando a uno de ellos, lo devoró por entero. Los otros dos escaparon. -
El engaño de Nadie
—Mi nombre es Nadie. Mi familia y mis amigos me llaman así. Dame el regalo que me prometiste. —Me comeré a Nadie hasta el final. Ese es mi regalo. -
El gran pastor
Encontraron seres humanos: lotófagos inofensivos, quienes compartieron la delicia de la flor de loto. -
El canto de Odiseo
Zeus ordenó a los vientos del norte que empujaran nuestros barcos: un terrible tifón y una densa niebla cubrió el mar y la tierra. Luego la noche cayó del cielo y nos atrapó. -
Un vuelo por tierra
Al entrar, me sentí en el aeropuerto de una ciudad estadounidense, por lo amplio y la arquitectura funcional. No obstante, se encontraba casi desierto, como de madrugada. -
Una navegación a pie
Era un altar de sacrificio frente a la Bolsa de Valores. Una pizarra luminosa anunciaba al mundo los tipos cambiarios y el lema: “SOMOS CREADORES DE VALOR”. -
Soñemos de pie (conclusión)
“Cuando el Hombre Araña se avecindó en Torreón, vio con tristeza que para tender su prodigiosa telaraña solo contaba con el edificio Monterrey. -
Soñemos de pie
Irene ha llegado a la empobrecida casa de Teresa para hacerse cargo de los libros publicados y no publicados del recién fallecido. -
De primeras líneas
Se dice que las primeras líneas de un libro determinan si un lector continuará leyendo la obra que comienza.