Fernando Fabio Sánchez
  • El saco de la necedad

    El gigante quiso matar a mis hombres. Sujetando a uno de ellos, lo devoró por entero. Los otros dos escaparon.
  • El engaño de Nadie

    —Mi nombre es Nadie. Mi familia y mis amigos me llaman así. Dame el regalo que me prometiste. —Me comeré a Nadie hasta el final. Ese es mi regalo.
  • El gran pastor

    Encontraron seres humanos: lotófagos inofensivos, quienes compartieron la delicia de la flor de loto.
  • El canto de Odiseo

    Zeus ordenó a los vientos del norte que empujaran nuestros barcos: un terrible tifón y una densa niebla cubrió el mar y la tierra. Luego la noche cayó del cielo y nos atrapó.
  • Un vuelo por tierra

    Al entrar, me sentí en el aeropuerto de una ciudad estadounidense, por lo amplio y la arquitectura funcional. No obstante, se encontraba casi desierto, como de madrugada.
  • Una navegación a pie

    Era un altar de sacrificio frente a la Bolsa de Valores. Una pizarra luminosa anunciaba al mundo los tipos cambiarios y el lema: “SOMOS CREADORES DE VALOR”.
  • Soñemos de pie (conclusión)

    “Cuando el Hombre Araña se avecindó en Torreón, vio con tristeza que para tender su prodigiosa telaraña solo contaba con el edificio Monterrey.
  • Soñemos de pie

    Irene ha llegado a la empobrecida casa de Teresa para hacerse cargo de los libros publicados y no publicados del recién fallecido.
  • De primeras líneas

    Se dice que las primeras líneas de un libro determinan si un lector continuará leyendo la obra que comienza.