Fernando Fabio Sánchez
  • El paraíso que no pudo ser

    Dice el historiador que, cuando entraron los mexicas en tierra tolteca, se inquietaron los chichimecas y serranos de la región, en especial los otomíes.
  • Sobre el cerro de la serpiente

    Los mexicas vieron en Tula una ciudad ritualmente cancelada: chac mools decapitados, atlantes bajo tierra, el Palacio Quemado. Allí, en la forma de la serpiente, entendieron que la destrucción podía ser un nuevo inicio.
  • El nuevo círculo de la serpiente

    En otras palabras, exponían el conocimiento para cultivar y elevar ciudades; la fórmula para dar vida —una vez más— a un nuevo ciclo de la serpiente.
  • Adiós, cielo del norte

    El mito contra las estrellas del norte podría ser la memoria de conflictos reales entre grupos nahuatlacas: unos que mantenían la disciplina ritual del sacrificio al Sol, otros que la abandonaban.
  • Los hijos de Meztli

    La semana pasada leímos el sacrilegio de color de los cuatrocientos mimixcoas, las estrellas de la vía láctea. Hoy conoceremos su castigo.
  • Las estrellas que bebieron sotol

    Cuenta el Códice Chimalpopoca que en el año 1 tecpatl, Chalchiuhtlicue, ‘La de la falda de jade’, engendró a los cuatrocientos mimixcoas.
  • Huitzilopochtli o el reino sagrado del color (2)

    Para comprender este concepto, debemos marcar una diferencia entre la tradición grecolatina que heredamos y la tradición chamánica.
  • Huitzilopochtli o el reino sagrado del color (1)

    En este relato tendríamos que aceptar la directa intervención del dios, pero no como un acto de fe —como en el cristianismo—, sino como una manifestación mágica.
  • El sabino que se inclina

    Al salir de Chicomoztoc, útero sagrado y portal al inframundo, los mexicas renacieron junto a otros siete grupos, como leímos la semana pasada. Pero esta no sería la única escena de iniciación en su viaje.