¿Te has preguntado el por qué a pesar de saber que tienes muy buenas habilidades en ciertas áreas, los resultados que estás logrando no son como deberían? ¿Tienes esa sensación de qué algo no cuadra, porque tu éxito debería ser mayor, cuando llevas años realizando muchos esfuerzos?
El problema no eres tú ni tus capacidades, sino la falta de una estrategia adecuada para dirigir correctamente tus esfuerzos. Una importante estrategia es cambiar los filtros mentales que utilizas para comprender e interpretar la realidad.
Nuestros sistemas de creencias contienen muchas ideas, limitantes y paralizantes: formas de pensar y de actuar que generan parálisis en nuestra vida, o hacen que nuestros progresos sean demasiado lentos.
¿Identificas algunos sucesos de tu vida en donde sientes ese tipo de parálisis o un avance demasiado lento? Puedes elaborar una lista por escrito de cuáles son esas áreas o situaciones en tu vida en donde no estás obteniendo los resultados que mereces, una lista de cinco situaciones que te tienen insatisfecho.
En segundo lugar, una lista de tus principales, 5 logros o cosas exitosas en el nivel que sea, que consideras que es lo mejor que has logrado. En una tercera lista escribe tus 5 fortalezas o habilidades psicológicas, las mejores que tengas, y que son las que en el pasado te han permitido lograr el éxito hasta el nivel que tienes actualmente.
Ahora analicemos esas 5 cosas que no están funcionando en tu vida; ciertamente hay factores externos que pueden ser una limitante, pero vamos a enfocarnos en lo que pasa dentro de ti, las ideas, creencias y actitudes que pueden estar entorpeciendo o bloqueando tu desarrollo en esas áreas.
Esas creencias son los filtros mentales y también necesitan un “reset”; un reinicio al igual que tus aparatos digitales cuando se saturan y se ralentizan. Necesitamos depurar y deshacernos de aquellos pensamientos y emociones que no tienen realismo y que están generando parálisis en nuestras vidas.
Un importante filtro es sobre tus ideas y conceptos del éxito. Nos educaron a pensar que lo mejor siempre está por venir, no en el presente. Necesitamos dejar de futurizar el sentido del éxito y entenderlo como una vida plena día a día.
¿Qué cosas te hacen sentir pleno y realizado? ¿Qué tan fácil te resulta enfocarte poderosamente en el presente; en el aquí y ahora? ¿Estás cerca de las personas que amas y estás dando lo mejor de ti para ellos?