Adán Augusto, tarde y con amor

Ciudad de México /

Morena trata bien a sus pillos. Le dirán a Gil que exagera, pero le parece más bien leve y ligera la defenestración de Adán Augusto López Hernández. Y un poco tardada. Monsieur López, el otro, deja la coordinación de Morena en el Senado. En su lugar ha quedado el senador Ignacio Mier, quien fue elegido por los legisladores de Morena y asumirá también la presidencia de la Junta de Coordinación Política (Jucopo).

Gil lo leyó en su periódico El País en una nota de Sonia Corona: en conferencia de prensa, López Hernández ha explicado que dejará el cargo para dedicarse al trabajo político del partido de cara a las elecciones de 2027. El ex gobernador de Tabasco ha afirmado que permanecerá “como un senador más”, y que no solicitará licencia. Explicación no pedida. Se sabía que no pediría licencia, nomás faltaba, hay que cobijar a este hermano del habitante de Palenque.

Adán Augusto dice: “En este momento lo más importante es fortalecer el partido, al movimiento rumbo a 2027 (…) Toca ir a hacer tarea de territorio, me tocará estar en todo el país prácticamente, también en las circunscripciones que tienen mayor padrón electoral, y vamos a ello, porque en Morena el objetivo principal es ganar prácticamente todas las gubernaturas en disputa en 2027, pero sobre todo mantener la mayoría calificada en Cámara de Diputados y, desde luego, en el Senado de la República”.

La Barredora

El senador López Hernández (ojo con la corrección política para referirse a un pillastre) ha protagonizado uno de los episodios más escandalosos del gobierno de López Obrador y también de Claudia Sheinbaum. Se trata de la revelación de que quien fue su secretario de Seguridad en Tabasco, Hernán Bermúdez, operaba una red criminal conocida como La Barredora. Aunque López Hernández fue gobernador de ese estado entre 2018 y 2021, las dudas sobre su conocimiento de las actividades criminales de Bermúdez ensombrecieron el futuro del legislador.

La presidenta Sheinbaum avaló su continuidad como líder morenista en la Cámara Alta y argumentó que los crímenes del antiguo secretario de Seguridad ocurrieron después de que López Hernández dejó la gubernatura de Tabasco para incorporarse al gabinete de Andrés Manuel López Obrador. Bermúdez fue detenido en Paraguay en septiembre. Y tan tan.

Pero los hechos y dichos no cesaron y López Hernández renunció, como diría la extinta madre de Gilga: por algo habrá sido, ¿o no?

El operador

Dicen los que saben, que López Hernández tiene una conocida historia como operador político para elecciones. Así le llaman a la trapacería, al negocio sucio. En 2006 fue coordinador de campaña de López Obrador para los estados del sureste, entonces administraba la logística de sus actos de campaña y su financiación. “Me he caracterizado por hacer trabajo territorial y lo más importante es fortalecer al partido, al movimiento rumbo a 2027”.

Este legislador, a quien el ex presidente ha llamado “hermano”, confirmó que cuenta con el visto bueno de Palacio Nacional: “hablé con quien tenía que hablar”, ha agregado y al mismo tiempo descartado estar en busca de un cargo diplomático. López Hernández ha apuntado a Mier como el mejor calificado, ya que ha dedicado “toda su vida” a la labor legislativa.

Escribe Sonia Corona: Mier tendrá como encargo llevar hacia adelante la agenda legislativa de Sheinbaum, que en ese año estará enfocada en la aprobación de la reforma electoral en el Congreso. El senador de Puebla buscará mantener a los partidos socios de Morena —el Verde y el Partido del Trabajo— unidos ante las propuestas que modifican el sistema político-electoral de cara a las elecciones intermedias del próximo año.

“Iniciamos con inteligencia, unidad y responsabilidad”, ha mencionado el legislador tras recibir el relevo de parte de López Hernández. Los legisladores también tendrán entre sus planes la discusión de varias iniciativas sobre seguridad, migración, medio ambiente, trabajo y economía.

Interesante que el senador afirme que no viajará a una embajada. Convengamos entonces en que Morena trata bien a sus pillos, a veces ni los desaparece fuera de México.

Todo es muy raro, caracho, como dijo Güemes: “Para que el barco flote, a fuerza tiene que estar en el agua”.


Gil s’en va


  • Gil Gamés
  • gil.games@milenio.com
  • Entre su obra destacan Me perderé contigo, Esta vez para siempre, Llamadas nocturnas, Paraísos duros de roer, Nos acompañan los muertos, El corazón es un gitano y El cerebro de mi hermano. Escribe bajo el pseudónomo de Gil Gamés de lunes a viernes su columna "Uno hasta el fondo" y todos los viernes su columna "Prácticas indecibles"
Más opiniones
MÁS DEL AUTOR

LAS MÁS VISTAS

¿Ya tienes cuenta? Inicia sesión aquí.

Crea tu cuenta ¡GRATIS! para seguir leyendo

No te cuesta nada, únete al periodismo con carácter.

Hola, todavía no has validado tu correo electrónico

Para continuar leyendo da click en continuar.

Suscríbete al
periodismo con carácter y continua leyendo sin límite