Así viene la mano

Ciudad de México /

Nadie podría acusar a Gil de ser un soberanicida, su defensa del poder del Estado dentro de nuestro territorio así lo demuestra, y no sólo eso, Gamés se opone a la injerencia extranjera en nuestra casa. Oh, sí. Tampoco podrían tirarle a Gilga la pedrada de ser un Rochafóbico, pero bien vistos los hechos, Rocha va y viene por todo Sinaloa escoltado, entra al restorán si le da la gana, se toma la copa en el bar si siente la sed.

Pero no sólo esto, García Harfuch ha dicho que en el registro diario del combate al crimen en cada estado que efectúa el Gabinete de Seguridad Federal, nunca se tuvo indicios de la presunta relación entre funcionarios o exfuncionarios del gobierno de Sinaloa con la delincuencia organizada. Así lo leyó Gil en su periódico MILENIO en una nota enviada desde Culiacán por Manuel Aceves y Amílcar Salazar.

A esto le llama Gil mano suave para manejar un caso ardiente: la evidencia de las complicidades del gobernador con el crimen organizado. Y conste que Gila no es Rochafóbico, aunque sí parece moverse la legión de Rochafílicos rumbo a la salvación de la soberanía. 

Mano dura

Por su parte, la nueva consejera jurídica de Presidencia, Luisa María Alcalde, aseguró que la Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York no aporta pruebas para acreditar la urgencia de la detención de Rocha Moya y otras nueve personas.

Gil siguió informándose en su periódico MILENIO como lo hace cada mañana y leyó una bien trabada nota de Rubén Mosso en la cual relata cómo la Fiscalía General de la República citó a testificar a 50 agentes de Chihuahua por la presencia de elementos de la CIA en un operativo antidrogas. La fiscal Ernestina Godoy advirtió que se aplicará todo el peso de la ley contra quien resulte responsable por la presencia extranjera ante la posibilidad de tratarse de delitos en materia de seguridad nacional.

Ni más ni menos, y más más que menos menos: “La FGR investigará de manera exhaustiva lo ocurrido con la finalidad de conocer la verdad de los hechos y aplicar todo el peso de la ley”.

Carambas, a esto Gil le llama mano dura como el coyol para quien haya violado la Ley de Seguridad Nacional que prohíbe operaciones de agentes extranjeros sin autorización nacional. Y conste que Gamés no es soberanicida, aunque tampoco soberanifílico. 

Gil corre a comprar un libro

Gamés lo leyó en su periódico La Jornada en sus páginas de cultura. El escritor náhuatl Natalio Hernández considera la poesía una forma de “hacer historia, algo que te sacrifique, te haga sentir la fuerza de la cultura, la palabra, la raíz y la memoria”. Aigoeeei.

En su “poemario” más reciente, Iztacamatl, puede encontrarse “cualquier mexicano, incluso extranjeros”. Gil se sintió muy triste porque en Iztacamatl “la madre tierra llora, nos ahoga en su llanto”. El poeta Hernández afirma que “el mundo europeo es muy racional y el indígena mesoamericano es muy intuitivo: vive entre el mito y la realidad”. Gilga no sabe con quién irse, si con melón o con sandía.

Hernández dice: “en la Huasteca veneramos el maíz, la casa de la tradición, lo que llamamos Xochicalli, literalmente Casa de la Flor. Pues con la novedad de que en el amplísimo estudio se venera al centeno y a la cebada que da origen a los gansos salvajes, deidades de Occidente.

Dice Hernández: “para nosotros el camino es de las flores, el ideal que tienes que buscar y encontrar en la vida. Puede estar en la milpa, en el camino, en tu casa. Puedo decir que el camino se simboliza en ‘in xochitl in cuicatl, la flor y el canto”.

Gil se sintió conmovido por esta idea de la poesía, por esta razón, abandonó el mullido sillón y corrió a comprar este libro que le cambiará la vida.

Por cierto, en la misma sección cultural, Gilga se enteró de que con música original en vivo, elementos multimedia y 50 actores en escena, Kopalli: el espíritu astral es un espectáculo de “gran potencia visual y emocional”, donde emergen las serpientes emplumadas Quetzalcóatl y Kukulcán. Gilga no se lo pierde.

Todo es muy raro caracho, Gil cree que soñó con esta frase: “Por el bien de todos, primero los López”

Gil s’en va


  • Gil Gamés
  • gil.games@milenio.com
  • Entre su obra destacan Me perderé contigo, Esta vez para siempre, Llamadas nocturnas, Paraísos duros de roer, Nos acompañan los muertos, El corazón es un gitano y El cerebro de mi hermano. Escribe bajo el pseudónomo de Gil Gamés de lunes a viernes su columna "Uno hasta el fondo" y todos los viernes su columna "Prácticas indecibles"
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