Repantigado en el mullido sillón del amplísimo estudio, Gil leyó en su periódico El País una entrevista de Carmen Morán con Arussi Unda, portavoz de las Brujas del Mar, el grupo convocante a la huelga “Un día sin nosotras” el 9 de marzo en México.
Lean, oigan esto: “Las bases ideológicas del movimiento vienen de la izquierda, pero el feminismo contemporáneo permea todo eso, va más allá. Hay muchas corrientes y no obedecen a una sola inclinación política. Muchos regímenes y gobiernos de izquierda no fueron ni son precisamente feministas. Hay muchos que se dicen de izquierdas y lo único que hacen es capitalizar el movimiento en el peor sentido. Este gobierno reaccionó así porque los del PAN se sumaron, pero creo que lo hicieron porque no sabían de dónde partía la convocatoria, porque no llevaba logos. Mucha gente le tenía fe (a Liópez), consiguieron en las elecciones un apoyo histórico. También entre las feministas y ahora casi le tiran la puerta al Palacio Nacional. Están muy enfadadas, más aún las que depositaron grandes esperanzas en él. Este Gobierno tiene mayoría entre los diputados, en el Senado. Puede legislar a favor de las mujeres si quieren, nadie se lo impide. ¿Qué les detiene?”.
Oigan, ustedes, propagandistas de la autodenominada 4T, ¿a qué les supo? Sí: ya se sabe que Arussi Unda es una poderosa representante del neoliberalismo. Hey, porristas del gobierno todos alcen sus bombones y griten una porra: ¡Liópez Obrador, contigo siempre un-adulador! No es una gran porra, pero es real. Mejor ésta: “Obrador, gran-manipulador. Malona, en verdad. Inservibles, una y otra.
Pliego petitorio
Arussi Unda no se anda por las ramas: “Le hemos hecho llegar un pliego al Senado con peticiones. El acceso a los derechos humanos para las mujeres; la legalización del aborto seguro y gratuito; un sistema de salud integral; una fiscalía especializada para la investigación de la violencia de género; un sistema de justicia penal acusatorio, que no dependa solo de que la mujer denuncie y que no se eche atrás cuando ellas perdonan al agresor, porque todo el mundo sabe por qué lo hacen, por miedo. He vivido eso en primera persona porque hemos acompañado a mujeres en estos procesos judiciales. Aquí denuncias y parece que la criminal eres tú. Son crueles. Te manipulan desde la culpa para que desistas: te dicen que estás arruinando la vida de una persona. El aparato de justicia es una burla”.
Gil guarda silencio: “Nos están matando. Hemos decidido aparcar nuestras diferencias teóricas por una prioridad, que dejen de matarnos. Incluso las mujeres que están en contra del aborto nos están escribiendo para decirnos si eso supone un impedimento para participar en las marchas, en la huelga. Quizá provienen de un ámbito católico, pero deben tener las puertas abiertas para que conozcan desde dentro que hay otros mundos.”
“Habría que hacer una red internacional de habla hispana y observar desde ahí qué está funcionando en otros sitios y qué no, compartir información, ver qué leyes han resultado ser una trampa para no repetirlas, y cuáles han servido para avanzar. Hay movimientos muy organizados en Chile, en Argentina. En Colombia miran con preocupación el incremento de los feminicidios y me preguntaban esta semana cómo lo afronta México.”
Gil acepta esta verdad: “Sí, ya lo pusimos en las redes sociales, ciertos apoyos son paternalistas y machistas. Cuando las mujeres quieren hacer huelga ellos salen de inmediato a darnos permiso. Aunque también hay maneras de entender esa solidaridad. Hay empresas que tienen un interés genuino en cambiar, aprovechar la huelga para, por ejemplo, hacer talleres con los hombres mientras tanto. Eso también hay que señalarlo.”
Sin permiso
Games lee: “Veracruz es el Estado número 1 de México en feminicidios y no encontrábamos mucha presencia de colectivos feministas, así que nos reunimos y pronto empezaron a llegarnos denuncias y mujeres que pedía ayuda. Hemos hecho mucho ruido después. Todo ha sido tan rápido que estamos trabajado sobre la marcha. Fue Vanessa Bauche quien propuso en la red nacional de activistas que podría hacerse una huelga y nosotras nos encargamos de preparar la imagen y moverla en la red. Estábamos ocupadas en generar contenidos cuando una de nosotras dijo: ‘Esto está reventando las redes, esto es una locura’. Y el Gobierno nos ha ayudado mucho [con la convocatoria]”.
Gil vuelve a preguntarles a los propagandistas de la autodenominada 4T: ¿a qué les supo? Venga: más porras desde el graderío. Señores y señoras: ¿no les da pena?
Todo es muy raro, caracho, como diría Chesterton: ¿Es usted un demonio? Soy un hombre. Y por lo tanto tengo dentro de mí todos los demonios.
Gil s’en va
gil.games@milenio.com