Cuba: un enredo en Palacio Nacional

Ciudad de México /

El enredo en el que la Presidenta se ha metido con el tema cubano sería de risa loca si no estuviéramos ante la tragedia de un país sometido a una dictadura cruel durante 67 años. Leyó usted bien: 67 años sin elecciones libres, sin partidos políticos, sin libertad de expresión, sin libre circulación y consumo, sin periódicos críticos ni cadenas de televisión, sin alimentos, en fon.

Sheinbaum negó el jueves pasado haber hablado con Trump sobre el envío de petróleo a Cuba durante la conversación que sostuvieron esa mañana. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que México dejó de enviar petróleo a Cuba luego de que él personalmente se lo pidiera a la presidenta Claudia Sheinbaum. El republicano dio estas declaraciones a bordo del Air Force One cuando la prensa le cuestionó por las palabras de la mandataria mexicana, quien advirtió que cortar el suministro de crudo a Cuba provocará una crisis humanitaria.

Gil lo leyó en su portal de Aristegui Noticias con información de EFE y Europapress Noticias. Trump se llenó la boca de moscas: “No tiene por qué haber una crisis humanitaria. Creo que probablemente vendrán a nosotros y querrían hacer un trato. Así que Cuba volverá a ser libre. Vendrán a nosotros y harán un trato”.

Trump agregó que México dejó de enviar petróleo a Cuba, después de que este habló con Sheinbaum y tras las amenazas arancelarias estadunidenses a quienes suministren crudo a Cuba. “La presidenta de México, la presidenta Sheinbaum, fue muy buena. Le dije: ‘Mire, no queremos que envíe petróleo ahora’. Y no está enviando petróleo”. Ay, mis hijos, la soberanía de la no soberanía, de la insoberanía.

Soberanía y un canciller

La mandataria apeló al principio de soberanía de los países para defender los envíos de crudo, que han tensado la relación con Estados Unidos, al convertirse en el principal proveedor de crudo de la isla caribeña, después del ataque militar estadunidense a Venezuela y el bloqueo marítimo de buques petroleros venezolanos por parte de Estados Unidos. Agregó que la medida estadunidense amenaza con desencadenar una crisis humanitaria en la isla caribeña y dijo que México buscará distintas alternativas para ayudar al pueblo cubano, sin ofrecer más detalles.

El canciller Juan Ramón de la Fuente aseguró que México continuará mandando ayuda a aquellos países que lo necesiten: “no aceptamos que no haya ayuda humanitaria cuando algún país del mundo lo requiere. Y lo vamos a seguir ejerciendo porque además este es el mecanismo que nos permite mantener vivo el diálogo”. Esto ha dicho el canciller, pero, un momento, ¿México tiene un canciller? A veces Gil vive en la luna de Valencia y no se da cuenta de nada.

México suspendió la semana pasada una entrega de petróleo a Cuba, en medio de las presiones de Washington, si bien Sheinbaum afirmó que fue una decisión soberana, que respondía a asuntos contractuales entre Pemex y la isla. Anjá, mjú, cómo ño. La mandataria explicó en rueda de prensa que apenas se envía a Cuba el 1% de la producción de petróleo. “Se utiliza en plantas de energía eléctrica porque imaginemos que no haya electricidad, pues afecta a hospitales y a refrigeradores. Se trata de evitar una crisis humanitaria”.

Rubén Cortés

En esas estaba Gilga, devanándose los sesos, cuando encontró a Rubén Cortés, escritor cubano-mexicano, quien ha vivido en carne propia las sevicias de la dictadura castrista y es autor de crónicas terribles y únicas sobre Cuba. Gil le preguntó sobre este enredo y él respondió: “México no enviará un cacahuate a Cuba. Salvo que Estados Unidos le diga que ayude con un poco de arroz para evitar el colapso total de la isla que desestabilizaría la región: Cuba está a 110 kilómetros de Cancún, y a otros tantos de Florida, Jamaica, Islas Caimán, Dominicana, Puerto Rico. Y dice Cortés: Sheinbaum es rehén de su formación marxista en los setentas en la UNAM y de las ideas castristas y trasnochadas de López Obrador”. Así las casas (muletilla pagada por Adán Asugusto en trabajo territorial).

Todo es muy raro, caracho, como diría El Quijote: “Cada uno es hijo de sus obras”. 

Gil s’en va


  • Gil Gamés
  • gil.games@milenio.com
  • Entre su obra destacan Me perderé contigo, Esta vez para siempre, Llamadas nocturnas, Paraísos duros de roer, Nos acompañan los muertos, El corazón es un gitano y El cerebro de mi hermano. Escribe bajo el pseudónomo de Gil Gamés de lunes a viernes su columna "Uno hasta el fondo" y todos los viernes su columna "Prácticas indecibles"
Más opiniones
MÁS DEL AUTOR

LAS MÁS VISTAS

¿Ya tienes cuenta? Inicia sesión aquí.

Crea tu cuenta ¡GRATIS! para seguir leyendo

No te cuesta nada, únete al periodismo con carácter.

Hola, todavía no has validado tu correo electrónico

Para continuar leyendo da click en continuar.

Suscríbete al
periodismo con carácter y continua leyendo sin límite