De que siempre no, Trump es un ángel

Ciudad de México /

M+.- Después del discurso de ácido sulfhídrico que la Presidenta pronunció en el Monumento a la Revolución, a la mañana siguiente hubo meditaciones: no se equivoquen, no ha sido Trump quien ha organizado esta embestida contra México, no, se trata de la ultraderecha estadunidense y la innombrable ultraderecha mexicana. Oh, sí, así como usted lo oye.

Mientras la ultraderecha reposa, no sabemos si la de Estados Unidos o la mexicana, da igual, Gamés emplea toda su fuerza para demostrar que este gobierno protege a narcopolíticos y también a la soberanía, al mismo tiempo, faltaba más. Así y entonces, la presidenta Claudia Sheinbaum sostuvo que México y Estados Unidos seguirán manteniendo una estrecha relación bilateral, destacando que las dos naciones son “buenos vecinos”, pero sin injerencias en la política interna. Así lo leyó Gilga en su periódico MILENIO en una nota de Gaspar Vela.

 

Metáfora o analogía

Ahora mal sin bien, las acusaciones a Rocha Moya y su banda provienen del Departamento de Estado del gobierno de Estados Unidos, lo cual hace suponer a Gil que esa es la ultraderecha. ¿O cómo es entonces la cosa?

Escuchen: “Lo expliqué el otro día con una metáfora que parece muy sencilla, pero así es. Son dos vecinos en dos casas distintas. Puedes comer, puedes juntarte, divertirte, pero cuando un vecino quiere entrar a tu casa y quedarse con la cocina y después con la recámara y luego con la orientación de cómo decides dentro de tu familia, pues ahí dices no a esa parte. Vamos a seguir siendo buenos vecinos, una política de buena vecindad”.

Eso que ni qué, no más faltaba que se quedarán con la cocina de Gil y luego su recámara, tan bonita que la tiene puesta Gilga. Dicho lo cual, cada quien en su casa y Liópez en la de todos. Por cierto, metáfora y analogía no son la misma cosa, pero no nos vamos a detener en naderías.

La mandataria también dijo que “eso es lo que nosotros marcamos el día de ayer y también al mismo tiempo deseamos una buena relación con Estados Unidos en el marco de nuestros principios de la defensa de nuestra soberanía y del respeto mutuo”. Pues vaya modo de desear una buena relación, para empezar, protegiendo delincuentes del crimen organizado.

Por cierto, la jueza que oyó durante media hora al general Mérida en Nueva York afirmó que había pruebas abundantes en contra de Rocha Moya y los suyos. Y otros sesenta días de espera.

 

Nunca fue Trump

La presidenta Claudia Sheinbaum señaló que no cree que Donald Trump encabece la ofensiva contra México, sino que ésta viene de sectores de ultraderecha de Estados Unidos. En la conferencia de prensa matutina en Palacio Nacional, la mandataria mexicana resaltó que hay mucho diálogo entre su gobierno y el de Estados Unidos. Además, expuso que tiene un esquema de respeto y comunicación con el republicano: “Hay mucho diálogo con el gobierno de Estados Unidos, de hecho les confieso que yo no creo que sea el presidente Trump quien haya encabezado esta ofensiva en distintos temas, no lo creo…”.

Caramba, quién entiende: el discurso encendido en la plaza dice lo que Sheinbaum y su gobierno sostienen, o lo que la Presidenta afirma en Palacio Nacional es la verdad de su postura política. Es que deveras.

Oigan esto: “Eso es lo que yo pienso, y la comunicación de manera personal con el presidente Trump es muy importante, porque en esas comunicaciones yo le digo lo que pienso, evidentemente en un esquema de respeto y de comunicación. Pero siempre hablamos, él me dice lo que piensa y yo le digo lo que pienso y siempre hemos llegado a acuerdos. Entonces, esperemos pues que esto sea un tema de ciertos sectores y que se establezca una relación de respeto entre ambos países”.

Qué bonita relación, todo marcha sobre ruedas. Amigos por siempre, pero, no tan amigos, ni tan enemigos. Qué lío.

Todo es muy raro, caracho, como diría el columnista de la triste figura: “siempre las desdichas persiguen al buen ingenio”.


Gil s’en va


  • Gil Gamés
  • gil.games@milenio.com
  • Entre su obra destacan Me perderé contigo, Esta vez para siempre, Llamadas nocturnas, Paraísos duros de roer, Nos acompañan los muertos, El corazón es un gitano y El cerebro de mi hermano. Escribe bajo el pseudónomo de Gil Gamés de lunes a viernes su columna "Uno hasta el fondo" y todos los viernes su columna "Prácticas indecibles"
Más opiniones
MÁS DEL AUTOR

LAS MÁS VISTAS

¿Ya tienes cuenta? Inicia sesión aquí.

Crea tu cuenta ¡GRATIS! para seguir leyendo

No te cuesta nada, únete al periodismo con carácter.

Hola, todavía no has validado tu correo electrónico

Para continuar leyendo da click en continuar.

Suscríbete al
periodismo con carácter y continua leyendo sin límite