Gil caminaba sobre la duela de cedro blanco con las manos entrelazadas en la espalda. El presidente Liópez Obrador ha puesto en la agenda con Estados Unidos la defensa de la dictadura cubana y su inclusión en la Cumbre de las Américas de los Ángeles. Gil apuesta doble contra sencillo a que Liópez se referirá al asunto a su paso por Cuba en la gira, la primera en forma, que realizará el Presidente de México. Jesús: prepárame un discurso de fuego para la Habana, que se vean las llamas hasta Washington, que hable de los sueños bolivarianos, de la esperanza cubana, del bloqueo, Sí, señor. Y eso sí, Jesús, que se note el sueño de las Américas. Dile a Pedro que te eche la mano. ¿A San Pedro? No es momento para bromas, Jesús, a Pedro Miguel.
Amigos que no malquieren a Gamés, le dicen que los presidentes mexicanos van a Cuba y tienen relaciones incluso amistosas con los dictadores. De acuerdo, pero esos presidente no pretendían encabezar un bloque autoritario: Cuba, Venezuela, Nicaragua, Bolivia. Gilga se pregunta: ¿es necesario ese punto de tensión con Estados Unidos y añadirlo al pleito con el gobernador de Texas, a la tibieza ante la invasión de Ucrania? Ahora mal sin bien: A Gil no le entra en la cabeza aguantar las ofensas de Trump e incluso decirle que le simpatiza y confrontar a Biden porque no invita a Cuba, Venezuela y Nicaragua a la Cumbre. Y ni una palabra sobre los derechos humanos. ¿Estamos locos?
Díaz-Canel, dictador
Gil informa: la oficina de prensa de la Casa Blanca presentó un documento sobre la llamada del presidente Biden con el presidente Andrés Manuel López Obrador de México. Lean por piedad: “el presidente Joseph R. Biden Jr. habló hoy con el presidente Andrés Manuel López Obrador para reafirmar la visión que establecieron en la Cumbre de Líderes de América del Norte de noviembre de 2021 de una América del Norte que sigue siendo la región más competitiva y dinámica del mundo. En un momento de inmensos desafíos globales, desde la mayor invasión de Ucrania por parte de Rusia hasta la volatilidad económica, los líderes se comprometieron a trabajar juntos en toda la amplitud y profundidad de la relación entre nuestras naciones. El presidente Biden y el presidente López Obrador discutieron cómo nuestros países pueden continuar avanzando en nuestros objetivos compartidos de gestión económica, climática, energética y migratoria”.
Así es la diplomacia, dice sin decir, y crítica sin develar, y Gil no sabe si así lo entienden ahora en la Secretaría de Relaciones Exteriores. Tal vez allá sí, pero en los Pinos, definitivamente no. Repitamos lo leído: objetivos económicos, climáticos, económicos, energéticos y migratorios. ¡Hueles a gas! Gilga revisa: de esos objetivos, tenemos serias diferencias con Estados Unidos en cuanto a políticas climáticas, energéticas y migratorias, ahora agreguen la Cumbre de las Américas. ¿Qué ganamos con esos diferendos? Nada. ¿Qué perdemos? Todo. Se le cuecen las habas a Gilga por leer el discurso del Presidente en la Habana. Pedro, mandé copia para el amplísimo estudio. Por cierto, a Gil no se la pegan: Díaz-Canel es un dictador que mantiene a la isla en una gran crisis humanitaria: pobreza, falta de libertades, disidentes en la cárcel, libertad de expresión en el apando. ¿Eso queremos? No cuenten con Gamés.
Coincidencia, anjá
Según el documento de la Casa Blanca, "los Presidentes reiteraron la necesidad de construir herramientas más sólidas para gestionar los picos migratorios regionales. Con ese fin, acordaron mejorar nuestra colaboración para apoyar esfuerzos justos, humanos y efectivos para reducir la migración irregular y avanzar en nuestro objetivo compartido de que los países de la región mejoren su capacidad para gestionar sus fronteras en apoyo de los objetivos humanitarios y de seguridad. Discutieron la importancia de trabajar junto con los países de todo el hemisferio para garantizar medios de vida seguros y sostenibles para sus respectivos ciudadanos y poblaciones migrantes, para avanzar en nuestra asociación para crear empleos en Centroamérica y apoyar los esfuerzos para ampliar las vías legales para los migrantes y refugiados". Anjá, sí cómo no. Despreocúpense. Es que de veras. Otra destrucción: la diplomacia mexicana.
Todo es muy raro, caracho. Como diría Albert Camus: “La tiranía totalitaria no se edifica sobre las virtudes de los totalitarios sino sobre las faltas de los demócratas”.
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