Gil se ha colado como un viento frío en los mentideros de la política. Con sus lentes oscuros y una bufanda para no ser reconocido, suele tomar un asiento en mesas cercanas en las cuales los especialistas hablan y él aguza el oído, lo que se dice un espía. Así, en una mesa contigua escuchó esto: Pablo Gómez logró un merecido consenso por primera vez en su vida: todos en contra, hasta los aliados de Morena. Ni la Presidenta supo que sanguijuela se echó a la espalda cuando le encargó la reforma electoral. Gilga estuvo a punto de perder el anonimato y acercarse a esa mesa para abrazar a quien pronunció tan exactas palabras, pero se contuvo, se envolvió en su bufanda de cachemira y abandonó el lugar con la debida información.
Gamés lo leyó en su periódico El País en una bien informada nota de Elia Castillo Jiménez: “La reforma electoral nació muerta”. La declaración viene de un mes atrás y la pronunció un líder del Partido Verde, pero sigue vigente, pues delinea el futuro de la reforma electoral propuesta por la presidenta Claudia Sheinbaum. El reloj corre y no existe un borrador, no hay fecha para su presentación y, lo más importante, no hay consenso para ésta entre el Ejecutivo, Morena y sus partidos aliados, el PVEM y el PT.
A patadas
“No hay una postura unánime (sobre el contenido de la iniciativa)”, ha dicho Karen Castrejón, dirigente nacional del Partido Verde. La líder sostuvo el martes un primer encuentro con la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, a quien le ha sido encomendada la negociación con los aliados. La reunión ciertamente redujo la presión con el Verde, quien mantiene en privado su rechazo a una reforma que le afecte, pues reduciría su financiamiento público y, con mucha probabilidad, su representación en el Congreso con la eliminación de los legisladores de representación proporcional, los plurinominales. Menos dinero, menos legisladores, anjá. Si lo nuestro es el negocio desde hace muchos años: dinero llama dinero, reforma quita dinero, nosotros no querer reforma. Y ahí está el resultado de los trabajos de Gómez. Ji. ¿No deberían correrlo a patadas?
No se lo tomen a mal a Gamés, pero no sólo Gómez, todos juntos en Morena son ineptos: no tienen operadores, no saben de negociaciones, todo lo ignoran. Es que de veras.
Sin el Verde
La reforma, si llega a ser aprobada sin prisa, y con el único objetivo de que la mandataria cumpla su palabra de entregar una propuesta, podría hacerse efectiva en 2030. Una salida decorosa luego del escenario que ha ocasionado. “No existe redacción de la iniciativa (...) ni siquiera tiene fecha prevista para ser enviada”, ha dicho Castrejón, la presidenta del Verde.
De acuerdo con fuentes de los tres partidos, la molestia es generalizada por la conducción del veterano político de izquierdas, mju, y ex titular de la Unidad de Inteligencia Financiera: “Pablo se fue de bruces filtrando el contenido de la reforma cuando ni siquiera hay consenso”, refiere un legislador de Morena, quien pide no ser identificado y atribuye a Gómez el desgaste del debate.
Ahora mal sin bien, el Verde ha reafirmado en lo inmediato su permanencia en la coalición para con Morena en los próximos comicios, aunque con grandes posibilidades de buscar en solitario cuatro entidades: “Estamos preparados para contender solos en algunos estados y seguros de que tenemos liderazgos importantes en varias entidades y no solo para las gubernaturas, en distritos y municipios, pero vamos a esperar”, ha sostenido la política verde. La lista la encabeza San Luis Potosí, con Ruth González, esposa del gobernador Ricardo Gallardo, saltándose con ello el candado que impuso la Presidenta para aplicar la regla contra la herencia de cargos desde 2027. Nuevo León, con Waldo Fernández, senador del Verde prestado por Morena; Nayarit, con Jasmine Bugarín; y Colima, con Virgilio Amezcua. A la lista se suma Zacatecas con Carlos Puente, aunque este estado el Verde lo negocia con el PT. La reforma ha sido sentenciada a muerte mientras Morena busca la salida menos escandalosa para enterrarla, afirma no sin razón Castillo Jiménez.
Todo es muy raro, caracho. Gil lo oyó en la cantina: “Cría cuervos y tendrás muchos”.
Gil s’en va