Gil caminaba sobre la duela de cedro blanco del amplísimo estudio y cavilaba: de entre todas las defensas que los integrantes de Morena han hecho de Andrés Manuel López Beltrán, la más tremebunda, descomunal, enorme, ha sido la de Clara Brugada. Gil la copia y la pone aquí en esta página del fondo: “Todos los que han saqueado este país tenían visa (…). Primeramente expreso toda mi solidaridad con Andrés Manuel López Beltrán, un compañero de gran compromiso que ha dedicado años a luchar a favor de la transformación de este país”, así declaró Brugada después de que se dio a conocer que el gobierno de Trump le retiró la visa para ingresar a Estados Unidos al exsecretario de Organización de Morena y aspirante a una diputación federal por Tabasco.
Gil quiere decir “primeramente” que la lógica de doña Clara es de cemento armado: “todos los que han saqueado este país tenían visa”, ¿luego entonces los que no tienen visa no saquearán al país? Ya se le va la onda a Gamés por la culpa de madame Brugada.
Enseguida, Brugada alineó su pronunciamiento con la postura de la presidenta Claudia Sheinbaum y afirmó: “El retiro de visas por parte de Estados Unidos tiene motivaciones políticas”. ¡No digan! Qué descubrimiento, como de Einstein: “Hay motivaciones políticas”.
“Hoy parece que hay gobiernos que buscan usar los documentos migratorios para intervenir en los asuntos internos de otros países. No estamos frente a un hecho aislado; forma parte de una época peligrosa en la que resurgen prácticas de fuerza en el orden internacional”. Estados Unidos busca “presionar a gobiernos, desestabilizar países, lanzar invasiones o agresiones militares, amenazar, condicionar procesos electorales, apoyar a las oposiciones políticas de derecha y pretender decidir desde fuera lo que sólo corresponde decidir a los pueblos”.
Brugada dice que todo este asunto forma parte de acciones con un “nuevo imperialismo” y, en referencia a lo que ocurrió con López Beltrán, consideró: “Ninguna potencia extranjera tiene el derecho de determinar quién es buen ciudadano y quién es buen candidato de México. Esta decisión corresponde exclusivamente al pueblo”.
La derecha, culpable
A Gil no le extrañó que el mensaje pasó del señalamiento contra Estados Unidos a la confrontación con la oposición mexicana. Brugada al micrófono: “La derecha derrotada democráticamente en México busca una intervención extranjera que le permita regresar al poder”. O sea, para Brugada y sus amigos, la derecha busca una intervención en México, oh, sí.
Ahí les va esta bio-bio cargada de… gran inteligencia: “Todos los que han saqueado este país tenían visa, tenía visa García Luna, tenía visa Javier Duarte y muchos más. Hoy ellos están en la cárcel por el daño causado a nuestro país”. Es que de veras.
Otra defensora del héroe, la dirigente nacional de Morena, Ariadna Montiel Reyes, acusó al PRI y al PAN de entregarse a los intereses extranjeros, luego de que el albiazul exigió respuestas por los señalamientos que presuntamente involucran a Andrés Manuel López Beltrán con el crimen organizado. Esto lo leyó Gil en su periódico El Universal en senda (gran palabra) nota de Ulises Uribe.
Entreguistas
Montiel volcó las ollas y expresó que “en la absoluta desesperación del PRIAN, porque sabe que no cuenta con el respaldo del pueblo y que volverá a perder en las urnas, porque durante décadas lo abandonaron. Ha decidido hacer lo que históricamente ha hecho el conservadurismo: buscar afuera la fuerza que no tiene en México y entregarse a los intereses extranjeros”.
No, posí. Este es el argumento más serio que presenta Morena para enfrentar la crisis en las relaciones con Estados Unidos. Y lo repetirán en la mañana, en la tarde y en la noche. Este era un gato con los pies de trapo y los ojos al revés.
Oigamos a la dirigente nacional de Morena, altavoces, por favor: “Lo de ustedes es la hipocresía, la traición a la patria, la corrupción y la doble moral. Al paso que van, deberían actualizar su lema: traición, corrupción y huachicol”. Gil pasa a retirarse a sus habitaciones y les desea a los defensores de Andy mil visas, por si se ofreciera.
Todo es muy raro, caracho, como diría Santayana: “el fanatismo consiste en redoblar el esfuerzo cuando se ha olvidado el objetivo”.
Gil s’en va