Gil puede asegurar que el gobierno de la cuatroté ha ofrecido al respetable uno de los episodios más bochornosos desde que hicieron gobierno en el 2018, y miren que no faltan escándalos en ese árbol de frutos prohibidos y podridos. Pues con la pena, pero despidieron a Marx Arriaga de la SEP y de su cargo como director de Materiales Educativos. Este joven ideólogo y propagandista es el autor de los monstruosos libros de texto que fabricó acompañado por un colaborador de Maduro, que hoy duerme a la sombra en una prisión en Estados Unidos, Arturo Loaiza.
Se armó el zafarrancho, insultos, mentiras, escupitajos. Todo ha cambiado: en los tiempos de Gilga, si se despedía a un burócrata de poca monta como Marx Arriaga, éste metía sus pertenencias en una caja de cartón y se iba con la música otra parte. Pues resulta que ahora el sujeto despedido dice que se queda en su cargo por que las leyes de las arañas y lo que usted quiera y mande. Y que llega la policía, y éste fanfarrón que se dice protegió la esposa del ex presidente Liópez ofrece sus muñecas a la autoridad para ser esposado.
No se lo tomen a mal a Gilga, pero él sí lo hubiera esposado y luego lo sacaba como un bulto de la SEP, por payaso y le ponía unas orejas de burro: “vamos oficiales no tengan miedo de esposar al autor de los libros de texto”. Perdón por la poesía: no mms.
Una embajada y en subida
Dice Marx que el secretario Mario Delgado le ofreció “hace meses” una embajada que rechazó, pese a que, reconoció, se trata de cargos públicos donde el salario, “pues no es regulado por la austeridad republicana, y donde iba a vivir una vida de embajador”. Ande, Marx, tome su embajada como lo han hecho otros muchos de sus correligionarios y viva como un sultán.
“Y sí es verdad, me la ofrecieron, y no la quise tomar, porque no iba a traicionar a la base magisterial”. He aquí a un mártir, un ser incapaz de traicionar al magisterio. Esta información la leyó Gil en su periódico La Jornada, así como lo leen. “Preferí quedarme a defender, aunque sea unas semanas más, los materiales de todas las compañeras en el país que creyeron en este proyecto, y hoy al ver, en esta hora, todos los trabajos, me voy bien pagado, o sea, valió la pena”. Lo anterior, pese a que, pudo ser, indicó, “el primer texcocano embajador en Costa Rica, pero no, esto vale más, el saber que Lucy, pudo publicar sus ilustraciones y que pudo hacer los proyectos, y tener un impacto, que se hicieran esos murales, que la comunidad cambiara su cultura y espacios que estaban perdidos, se recuperaran y se convirtieran en símbolos de resistencia, no tiene precio”.
Matemáticas y español
Mientras la Secretaría de Educación Pública que conduce Mario Delgado busca regresar a las aulas de educación básica las asignaturas de Matemáticas y Español, principalmente, el aún director general de Materiales Educativos, Marx Arriaga, no sólo busca aferrarse a su puesto, sino a que no se modifiquen los contenidos de los libros de texto gratuitos que estuvieron a su cargo.
Un momento, ¿quién llevo a este enfermo mental a ese cargo? Porque de allí viene el desastre. Gil lo leyó en el portal de su periódico El Universal en una nota de María Cavadas: a través de dos oficios fechados en octubre de 2025, la dependencia le ordenó a Marx Arriaga unificar los cinco ejemplares de Un libro sin recetas para la maestra y el maestro y modificar los contenidos de los libros de texto gratuitos para educación básica. Y Arriaga contestó: “les dijimos que no se los íbamos a cambiar. Porque necesitamos recuperar esa memoria histórica. Que se hable de los abusos que cometió el Estado contra el magisterio. De la muerte de Lucio Cabañas, de la muerte de Genaro Vázquez. Que se hable de la guerra sucia. Luchábamos por eso”.
Todo es muy raro, caracho, Gil lo oyó en una estación del Metrobus: “Si dos perros persiguen a una liebre y el de adelante no al alcanza, el de atrás menos”.
Gil s’en va