Repantigado en el mullido sillón del amplísimo estudio, Gilga cavilaba: el gobierno mexicano camina sobre un alambre en lo más alto de la vida internacional. “Obtener resultados concretos en lo que toca al narcotráfico”, Gamés ha leído en esa amenaza la exigencia de la entrega de narcopolíticos, así como lo oyen. “Vengan unos políticos de Morena ligados al narco y nos vamos arreglando”. Porque de que los hay ni quien lo dude, dice Gamés.
Otro problema no menor del gobierno de Sheinbaum es la ayuda extraordinaria y petrolera de México a Cuba. Gamés supone que Trump y sus secuaces están fúricos e intervendrán de alguna forma para evitar esa generosa ayuda.
Gil lo leyó en su Animal Político en un reportaje de Nayeli Roldán, Frasua Esquerra y Alexis Ortiz. La Presidenta negó que su administración haya exportado a Cuba más crudo que otros presidentes, pero en su primer año de gobierno se registró la mayor exportación de productos petrolíferos de los últimos 25 años, de acuerdo con la serie histórica de exportaciones petroleras por países del Banco de México.
Nadie sabe, nadie supo
Los envíos de 2025 equivalen a 10 mil millones de pesos en productos petroleros. Esto es cuatro veces más que lo exportado en todo el sexenio de Enrique Peña Nieto. El Financial Times reportó el 6 de enero que México había desplazado a Venezuela como principal proveedor de crudo luego de la intervención armada de Estados Unidos en ese país que derivó en la captura de Maduro. Cuando le preguntaron al respecto, en la conferencia de prensa del 7 de enero, la presidenta Sheinbaum lo negó: “No se está enviado más petróleo del que se había enviado históricamente. Durante muchos años se han enviado barriles a Cuba por distintas razones; unas son contratos, otras son ayuda humanitaria”.
Animal Político objeta con cifras muy precisas: no obstante, la serie histórica de datos reportada por el Banco de México comprueba el abrupto incremento de exportaciones durante 2025, el mismo año en que Estados Unidos desplegó buques de guerra en aguas cercanas a Venezuela, el principal benefactor de Cuba en materia de petrolíferos.
De acuerdo con Sheinbaum, el apoyo energético a la isla no es un factor que afecte la relación bilateral. “México es un país soberano y México toma sus decisiones”. En eso tiene razón la Presidenta, además, diez mil millones de pesos para una empresa como Pemex que se ha convertido en un pozo sin fondo, no es más que otro hoyo en ese gruyere. Además tenemos que salvar a la dictadura cubana, faltaba más.
Respecto a las exportaciones, explicó que no solo se trata de ventas de crudo, sino que también se envía combustible como “ayuda humanitaria”. La Presidenta se comprometió a que su gobierno hará pública la información precisa sobre dichos envíos y se prevé que lo haga esta misma semana. A Gil se le queman las habas por ver esos números.
El tamaño del regalo
Los productos petroleros que México envía a la isla incluyen gas natural, petróleo crudo y derivados del petróleo. De esto último se desagregan: gasolina para vehículos, diésel, turbosina, combustóleo, gas LP, aceites puros de petróleo, aceites de petróleo y otros derivados. Caramba, somos generosos.
De enero a diciembre de 2025, las exportaciones de productos petroleros hacia Cuba sumaron 557.9 millones de dólares, lo que equivale a 9.8 mil millones o 10 mil millones de pesos, considerando un tipo de cambio promedio de 17.5 a 18 pesos por dólar, según reporta el Banco de México. La comparación que hace Animal Político es así: en los seis años de gobierno de Enrique Peña Nieto, México exportó a Cuba 141.8 millones de dólares en productos petroleros. En pesos, ese monto representa, aproximadamente, de 2.3 mil millones a 2.5 mil millones acumulados en todo el periodo.
Todo lo exportado durante ese sexenio equivale apenas a cerca de una cuarta parte de lo enviado en 2025, medido tanto en dólares como en moneda nacional. Sigan regalando petróleo para que Díaz Canel mate de hambre a los cubanos, los encierre en cárceles, racione aún más la comida, destruya las ciudades. Muy bonita la dictadura del hombre nuevo.
Todo es muy raro, caracho, como diría Gabriel Meurier: “El que se excusa, se acusa”.
Gil s’en va