Salud enferma

Ciudad de México /

Repantigado en el mullido sillón del amplísimo estudio, Gil leía la carta de renuncia de Germán Martínez al Instituto Mexicano del Seguro Social. Una amiga que no malquiere a Gilga le dijo: se baja del barco que él mismo vendió como un crucero de lujo. Es verdad, un político profesional como Martínez no ignoraba a qué fiesta iba cuando lo invitó el Presidente a colaborar en su gabinete. Pero quiso ir al guateque, hizo el ridículo mudándose a Morena después de ser un panista de cepa y sopa, defensor de Felipe Calderón, enemigo mortal de Liópez Obrador. De que ya me voy porque aquí espantan. Sea payaso.

Ahora mal sin bien: la carta de Martínez es la primera disensión seria en el gabinete obradorista y una crítica demoledora al plan de austeridad republicana. Se trata además de una pieza que desnuda la demagogia de las mañaneras y entrega la verdad del régimen (¿ya vieron cómo está escribiendo Gilga?). Es decir: en el gabinete del Presidente hay un pleito entre quienes cumplen militarmente con la austeridad republicana y quienes consideran que esa política es criminal. Martínez es la primera baja en esa guerra.

No espanten

Gil leyó el vaticinio de esta renuncia en su periódico MILENIO, en una nota de Blanca Valadez: “Congela Hacienda 794 millones de pesos de 26 instituciones de salud”: “Con la implementación de las medidas de la ‘austeridad para combatir la corrupción’, Hacienda giró dos memorandos, uno el 3 de mayo, con el que congeló 339 mil y otro con fecha de 15 de mayo con el que anuncia otro congelamiento de 454 millones y pico. Estas disposiciones están afectando la operatividad de 13 instituciones nacionales, nueve hospitales de alta especialidad, de los centros de transfusiones sanguínea y de trasplantes, del Centro Regional de Alta especialidad en Chiapas, y de los servicios de psiquiatría, advierte Frida Alejandra Esparza Márquez, integrante de la Comisión de Salud de la Cámara de Diputados”.

La crisis de la gasolina tuvo una salida natural e incluso creíble: el huachicol del crimen organizado. La crisis ambiental fue explicada (ah, una voz pasiva, por fin) porque nadie dejó en sus escritorios los protocolos y porque hay incendios y porque el estiaje, en fon. ¿Qué salida tendrá la crisis del sistema de salud? ¿Quién será el enemigo a combatir? ¿Las farmacéuticas? ¿Los conservadores?

¡Eureka!: en el pasado se lo robaban todo y así nos heredaron un sistema de salud corrompido, ineficiente, inservible. ¿Y los enfermos sin atender? Una cosa es cierta: a quienes tienen dinero no les faltará atención médica; en cambio, a muchos, muchos pobres, les irá de la patada. Gamés concluye que en la 4T hay pobres de primera y pobres de segunda, los pobres de los programas del Presidente y los otros pobres. Gil tiene edad para recordar, y no recuerda una crisis autoinducida en el sistema de salud en el quinto mes de gobierno. Manchen, pónganse las pilas, apenas llevan unos meses. No espanten.

Napito

Gilga leyó con los ojos de plato y plata en su periódico El Universal: durante su campaña presidencial, el candidato Liópez Obrador le dijo a dos compañeros de Napito que deseaba que el rico heredero fuera senador para que regresara a México, pues estaba en total desacuerdo con su persecución política. En la cabeza de la entrevista de Juan Arvizua, Napito dice así: “Por el bien de sus fortunas, que empresarios dejen de atacar a AMLO”. Todo muy bonito.

Juan Ramón de la Fuente

Si la noticia que ha puesto a circular en pospretérito SDPnoticias (saludos, Fede) es cierta y Juan Ramón de la Fuente aceptara la dirección del IMSS, el gobierno de Liópez Obrador habría logrado un triunfo después de un descalabro. Gilga apuesta doble contra sencillo a que el ex rector nunca en su vida aceptaría ese cargo. ¿De dónde sacan que De la Fuente dejaría las Naciones Unidas? En fon, dicen los que saben que Mario Delgado Carrillo ocupará la vacante para rasurar al IMSS. Dicho lo cual, Gil pasa a ver otro capítulo de la serie 1994.

Todo es muy raro, caracho, como diría Shakespeare: En nuestros locos intentos, renunciamos a lo que somos por lo que esperamos ser.

Gil s’en va

gil.games@milenio.com

  • Gil Gamés
  • gil.games@milenio.com
  • Entre su obra destacan Me perderé contigo, Esta vez para siempre, Llamadas nocturnas, Paraísos duros de roer, Nos acompañan los muertos, El corazón es un gitano y El cerebro de mi hermano. Escribe bajo el pseudónomo de Gil Gamés de lunes a viernes su columna "Uno hasta el fondo" y todos los viernes su columna "Prácticas indecibles"
Más opiniones
MÁS DEL AUTOR

LAS MÁS VISTAS