Soberanía va, soberanía viene

Ciudad de México /

En esta página del fondo Gil comentó hace algunos días nublados de los envíos de petróleo que México mandaba a Cuba. Gil no es vidente, pero supuso que esas entregas petrolíferas pondrían fúricos a Trump y sus secuaces. Por cierto, la ayuda en productos petroleros equivale a 10 mil millones de pesos en el año 2025. De acuerdo con la Presidenta, el apoyo energético no era un factor que pudiera afectar la relación bilateral: “México es un país soberano y México toma sus decisiones”. Y escribió Gamés: “En eso tiene razón la Presidenta, además 10 mil millones de pesos para una empresa como Pemex, que se ha convertido en un queso gruyère, no es más que otra pequeña oquedad en un pozo sin fondo. Además hay que salvar a la dictadura cubana”.

Resulta entonces que la soberanía va, la soberanía viene y Pemex ha suspendido el envío de buques petroleros a Cuba. Pemex ha retirado de su calendario un cargamento de crudo que debía salir de México con destino a la isla, según información de Bloomberg. La embarcación tenía que cargar hidrocarburos en las costas mexicanas en la primera quincena de enero para llegar a Cuba a fin de mes. La operación fue cancelada y el buque —Swift Galaxy, de bandera panameña— nunca realizó el viaje.

Desde 2023, México ha enviado barriles de petróleo y combustible a la isla como ayuda humanitaria ante la crisis energética que Cuba padece.

Se cierra la llave

Gil lo leyó en su periódico El País en una nota de Sonia Corona: “La intervención de Estados Unidos en Venezuela ha resultado en el freno a las exportaciones de crudo venezolano a Cuba. En las últimas semanas los cargamentos de hidrocarburos desde México se habían convertido en el soporte vital de la isla y, según el gobierno mexicano, seguían ocurriendo con regularidad. Pemex informó a la Comisión de Valores y Bolsa de Estados Unidos que desde julio de 2023 realiza envíos a Cuba de diversos hidrocarburos a través de su subsidiaria Gasolinas del Bienestar. La petrolera estimó en su último reporte que, a través de este modelo, en los primeros nueve meses de 2025 México exportó 17 mil 200 barriles de crudo al día, lo que representa un 3.3% de sus envíos al exterior”.

Los cargamentos enviados desde México comenzaron a levantar cejas en Washington, donde varios congresistas republicanos de la diáspora cubana acusaron al gobierno mexicano de respaldar al régimen cubano. Algunos de los legisladores han sugerido a la administración de Donald Trump que presione a México a través de la revisión del tratado de libre comercio (T-MEC) para que suspenda definitivamente los envíos de petróleo a la isla. El secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright, aseguró hace dos semanas que el gobierno estadunidense no tenía ninguna intención de pedirle a México que corte el suministro de crudo a la isla.

Unos cuantos barriles

La Presidenta ha asegurado que la cantidad de crudo que se envía a Cuba sigue siendo la misma desde hace meses y que la tensión entre Venezuela y Estados Unidos no ha influido en el volumen de los cargamentos. “No se está enviando más petróleo del que se había enviado históricamente”, ha asegurado Sheinbaum. Sin embargo, la agencia Reuters ha informado que en el gobierno mexicano se ha evaluado la posibilidad de detener por completo los envíos de petróleo a Cuba para evitar las fricciones con la administración de Trump. Hasta ahora, Pemex no ha informado sobre el volumen de los últimos envíos, su costo y contenido.

La soberanía se ha desmadejado. De que ya no manden petróleo a Cuba. Y se acabaron los envíos.

Ahora mal sin bien: ¿requiere el pueblo cubano de ese petróleo? Sí. Los cubanos pasan hasta 10 horas sin luz al día. ¿Ha llegado la hora de que esa dictadura abra las puertas selladas? Sí. Pero no se les olvide que todo ese daño se desprende de 67 años de mandatos dictatoriales, de disidentes en la cárcel, de vida política sin elecciones, de locura dogmática, de poder enloquecido por un dictador que se llamó Fidel Castro.

Todo es muy raro, caracho, cosas que oye Gamés en las calles: “Agua que no corre es charco”. 

Gil s’en va


  • Gil Gamés
  • gil.games@milenio.com
  • Entre su obra destacan Me perderé contigo, Esta vez para siempre, Llamadas nocturnas, Paraísos duros de roer, Nos acompañan los muertos, El corazón es un gitano y El cerebro de mi hermano. Escribe bajo el pseudónomo de Gil Gamés de lunes a viernes su columna "Uno hasta el fondo" y todos los viernes su columna "Prácticas indecibles"
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