La política no ha sido para mí solamente una vocación, también es mi profesión. Estudié Ciencia Política, una especialidad y una maestría porque desde joven me interesó entender cómo funciona el poder y cómo una idea puede convertirse en una acción pública, capaz de cambiar una realidad.
Una de mis primeras experiencias fue impulsar la creación del Grupo Estudiantil de Operación Social (GEOS), lo que me permitió trabajar con miles de universitarios de instituciones públicas de Hidalgo. Los resultados fueron satisfactorios: becas de transporte y espacios de participación política para los jóvenes en sus regiones de origen.
Después participé en el PRI, donde mi actividad política me permitió encabezar el Instituto Hidalguense de la Juventud. Impulsé programas para emprendedores, recursos para asociaciones civiles juveniles, la conformación del Consejo Juvenil del Estado de Hidalgo, promovido desde el Congreso local, además de investigaciones y publicaciones sobre juventud.
Años más tarde participé en Movimiento Ciudadano, convencido de que podía representar una opción diferente y una marca política interesante. Fui consejero político nacional, candidato con más de 25 mil votos y formé parte de la lista nacional plurinominal. Encontré desde el principio una organización pasiva, pero confié en que podía renovarse y construir una mayor presencia territorial; no fue así.
Esto hizo necesario buscar nuevas perspectivas de participación, que encontré en el Partido Verde Ecologista de México: apertura y un proyecto político de futuro. En este momento, aporto mi experiencia, ideas y trabajo para difundir su ideario político, coincidente con el mío. Entre otras tantas concurrencias, la modernización del político para difundir sus mensajes a la ciudadanía y reconocer sus opiniones, a través de las virtudes de la digitalización y las redes sociales. Sin que esta actualización represente sustituir su presencia en el territorio: el lugar donde se concreta la cercanía y el encuentro directo con la gente.
Mi trayectoria política confirma mi participación en distintos institutos políticos; sin embargo, atestigua algo más importante: mis principios y valores no cambian con las siglas, porque mi ideal es inamovible: proponer ideas que beneficien a todos los hidalguenses, con un énfasis especial, en la ciudad de Pachuca. Hoy tan necesitada de soluciones para resolver sus grandes problemas urbanos y de convivencia social.