Un tapatío rector de la Universidad de Salamanca

  • Laberinto de la legalidad
  • Guillermo Raúl Zepeda Lecuona

Jalisco /

Luis Gómez de Parada fue uno de los siete rectores americanos de la Universidad de Salamanca, tres de ellos mexicanos: Diego de Castilla de México, estudiante de cánones electo Rector el 10 de noviembre de 1571; Luis Gómez de Parada de Guadalajara, estudiante de leyes elegido rector el 10 de noviembre de 1713; y Manuel Villar y Gutiérrez de México, estudiante de Cánones electo Rector el 10 de noviembre de 1749. Por cierto, es curioso cómo el ADN de la Universidad de Salamanca pervivió en la Universidad de Guadalajara, ya que en tanto se dictaron los estatutos de esta, se adoptaron para su funcionamiento los estatutos salmantinos, pues los primeros rectores de nuestra universidad también eran electos el 10 de noviembre.

Luis Gómez de Parada nació el 10 de julio de 1699 en la hacienda de Aguacapán, al sur de Autlán en el hoy estado de Jalisco. Con base en esta notable y próspera hacienda su padre, el Capitán Ginés Gómez de Valdés, originario y regidor perpetuo de la Villa de Cehegin en Murcia, constituyó el mayorazgo de Aguacapán y Miraflores.

En 1708, apenas a los 9 años partió hacia la Universidad de Salamanca, donde ya había abierto camino su hermano mayor, Juan Leandro Gómez de Parada (futuro obispo de Guatemala, Yucatán y Guadalajara), nacido en 1678, quien después de una brillante carrera académica en el Colegio de San Ildefonso, obtuvo los grados de maestro en Filosofía y Teología en la Real Universidad de México, doctorándose en Teología en la Universidad de Salamanca, obteniendo por oposición la cátedra de filosofía en dicha Universidad. Por esa época su hermano menor, Luis llegó a Salamanca a estudiar leyes, graduándose como bachiller en esa cátedra, y fue electo rector de dicha universidad el 10 de noviembre de 1713 ¡A los 14 años! Cabe aclarar que hasta 1770, Carlos III derogó la disposición que permitía a los bachilleres votar y ser votados para el cargo de rector. A partir de entonces se exigió el grado de licenciado o doctor.

Señala el historiador venezolano Miguel González Guerra que “durante su rectorado, el 11 de diciembre de 1713, convocó a un claustro pleno para tratar asuntos importantes, mostrando la postura de la institución en un periodo complejo”. Le tocó como rector escribir, pronunciar y dar a la prensa, ese mismo año, la oración fúnebre latina por la muerte el 14 de febrero de 1714 de María Luisa de Saboya, primera esposa de Felipe V, reina consorte de España de 1701 a 1714: “Oratio Funebris habita coram Academiae Salmantinae Patribus, in obitu Serenissimae Principis Mariae Ludovicae Gabrielae de Sabaudia, Hispaniar Reginae”, Edit. Salmanticae, 1714.

Terminado su periodo de un año en el rectorado, Luis Gómez de Parada regresó a México a estudiar cánones, graduándose de Bachiller en esa materia. Se disponía el bachiller retornar a la Universidad de Salamanca, cuando en Guadalajara lo sorprendió la muerte a los 21 años de edad, el 13 de abril de 1721. En 1753 su hermano Ginés, Deán de la Catedral de Guadalajara donó al Colegio de todos los Santos de la Ciudad de México varios libros de la “librería” de su hermano Luis, que tenía su firma, nombre y la mención de haber sido rector de la Universidad de Salamanca.


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