Mundial amotinado

Ciudad de México /

M+ Así se siente el Mundial en Ciudad de México: amotinado. Se anuncian para su inauguración movilizaciones convergentes, venidas de todos los puntos cardinales, para cerrar al tráfico todas las rutas que llevan al Estadio Azteca mañana, día del poco promisorio, pero cardiaco, partido inaugural de México vs. Sudáfrica.

Que el dios del futbol bendiga a los mexicanos y permita a los fanáticos llegar en paz al estadio, porque los augurios al efecto son de pronóstico reservado.

Los extorsionadores profesionales de la CNTE, que exigen al gobierno ir a la quiebra para cumplir sus demandas, bastan y sobran para boicotear el Mundial en Ciudad de México.

Los sedicentes maestros, cuya especialidad es movilizarse para extorsionar al gobierno, podrían bloquear ellos solos las grandes, y únicas, arterias que llevan al estadio: Tlalpan, Periférico Sur, avenida Insurgentes y poco más.

¿Por qué podrían bloquear solos todo eso? Porque ni el gobierno federal ni el de la ciudad son capaces de impedírselos con el uso de la fuerza pública.

Lo dicen con orgullo estos mismos gobiernos: ellos no son represores, son de izquierda, y los maestros que los extorsionan, sus aliados, están manejados en estos días por fuerzas oscuras de la derecha.   

Este es uno de los enigmas que los periodistas extranjeros tendrán que explicar a sus audiencias. Nosotros los mexicanos, no sabemos.

Los maestros susodichos, indignos de su nombre, no son, sin embargo, los únicos que quieren bloquear el paso al estadio y boicotear el Mundial. La visibilidad del mundial ha movido a otros grupos con causas legítimas y con legítimos agravios por la indiferencia gubernamental. Subrayo el caso de las Madres Buscadoras, que recorren el país hurgando fosas clandestinas para  encontrar los restos de sus hijos, parte de la cuenta de más de 133 mil desaparecidos que hay en México.

También se suman a la protesta jubilados de gobiernos anteriores, despojados ilegalmente de parte de sus pensiones. Y un archipiélago de activistas de causas y reclamos no atendidos.

Para ninguno de estos grupos tiene el gobierno una respuesta que aplace la movilización. A todos, en cambio, los ha convencido de que el único lenguaje que se escuchará realmente en esta hora de México, es el de los bloqueos y el boicot del Mundial amotinado.


  • Héctor Aguilar Camín
  • hector.aguilarcamin@milenio.com
  • Escritor, historiador, director de la Revista Nexos, publica Día con día en Milenio de lunes a viernes
Más opiniones
MÁS DEL AUTOR

LAS MÁS VISTAS

¿Ya tienes cuenta? Inicia sesión aquí.

Crea tu cuenta ¡GRATIS! para seguir leyendo

No te cuesta nada, únete al periodismo con carácter.

Hola, todavía no has validado tu correo electrónico

Para continuar leyendo da click en continuar.

Suscríbete al
periodismo con carácter y continua leyendo sin límite