Increíble el endeudamiento de 1 billón 472 mil 626.4 millones de pesos, (que podría subir hasta 1.78 billones), aprobado en la madrugada de ayer por la Cámara de Diputados federal en la Ley de Ingresos de la Federación para el año 2027, que, en una sesión de dos horas, aprobó dicha ley, al estilo de Morena, esto es, sin escuchar a la oposición y sin mover ni una sola coma.
Se estima para 2027 un 55% del PIB, frente a 44.8% en 2018, un incremento de 10.2 puntos porcentuales en los últimos años. El Fondo Monetario Internacional FMI, según la última actualización de su Monitor Fiscal proyecta que para 2030, la deuda bruta de México se ubique 64.29 por ciento del PIB, mientras que para 2031 aumentaría al 64.49 por ciento.
Este endeudamiento, aunado a un muy bajo crecimiento de nuestra economía, el debilitamiento de la solidez fiscal en el país, la poca inversión extranjera, y el subsidio a Pemex y las otras “empresas del bienestar” como Dos Bocas, el Tren Maya, El Transístmico, Mexicana de Aviación, etc. que reportan enormes pérdidas de operación, son una bomba de tiempo que, si no se maneja con sumo cuidado, en cualquier momento podrá explotar, ya que todos estos aspectos limitan la capacidad del Gobierno de estabilizar la deuda.
Lo peor es que a pesar de ese enorme endeudamiento los diputados de Morena, en especial la diputada Merilyn Gómez Pozos (Mery Pozos) como Presidenta de la Comisión de Presupuesto y Cuenta Pública, y que aspira a ser la candidata por ese partido a la Presidencia Municipal de Guadalajara, no hicieron el más mínimo esfuerzo para que una pequeña parte, (ni el 3.5%) se destinara a las obras hidráulicas que requiere la zona metropolitana de Guadalajara para resolver el grave problema del agua que nos aqueja. Desde Jalisco, la pregunta es inevitable: ¿qué lugar ocupa la solución del problema del agua en las prioridades federales?
Ese enorme endeudamiento provoco que de inmediato la Calificadora HR Ratings redujera de BBB+ a BBB la calificación soberana de México a largo plazo, esto, ante el notorio deterioro de las finanzas públicas, las menores perspectivas de crecimiento económico y el incremento previsto de la deuda, que podría alcanzar, según la calificadora el 65.6 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) en los próximos siete años.
Esa calificadora, HR Ratings proyectó un incremento gradual durante los próximos años, al pasar del 52.6 por ciento del PIB en 2025 al 54.5 por ciento en 2026. Para 2027, estima que la deuda alcanzará el 56.4 por ciento del PIB, mientras que para 2030 prevé que aumente hasta el 61.2 por ciento.
La calificadora advirtió que los esfuerzos del Gobierno federal para disminuir el déficit, después del máximo registrado en 2024, han sido insuficientes debido a que el gasto público crece a un ritmo superior al de los ingresos.
Solo el costo de los intereses de la deuda ya supera los presupuestos de los estados y municipios y estimó que representará, en promedio, el 3.9 por ciento del PIB durante los próximos años. El resto de calificadoras no tardan en emitir sus nuevas calificaciones y no esperamos nada nuevo.
En otro tema, la marcha ciudadana de la semana pasada en Guadalajara, a favor de agua limpia y sin contaminantes, inicio de la forma más pacifica posible, adultos mayores, familias, estudiantes, que amparados en su Libertad de manifestación querían ser escuchados, sin embargo dicho evento se salió de control al momento en que aparecieron contingentes de Morena, acarreados del Estado y de la Ciudad de México y algunos transportados en un camión del Gobierno de Veracruz y grupos de choque encapuchados, autodenominados “el bloque negro”, auspiciados por ese partido, que se dedicaron a agredir a los policías que cuidaban “Casa Jalisco” Según las información oficial más de 400 personas cubiertas con pasamontañas, paliacates y capuchas. Quienes salieron a exigir agua limpia tienen derecho a que su demanda sea atendida sin que se les identifique automáticamente con actos violentos o intereses partidistas.
Estos encapuchados, muchos de ellos armados con martillos, piedras, machetes y tubos iniciaron actos de violencia, por lo que la mayoría de las familias se retiraron de inmediato y los encapuchados subían el nivel de protagonismo y violencia. Convirtiendo en rehenes de un movimiento político a favor de Morena a todos aquellos que marchaban de buena fe y con una petición justa.
Los policías actuaron como policías, es su trabajo, e impidieron que lapidaran “Casa Jalisco”, oficina del gobernador, estoy seguro que ningún manifestante ciudadano quería eso, pero ahora Morena trata de crear una imagen a todas luces falsa, que los pobres ciudadanos fueron encapsulados y golpeados por pedir agua limpia, la realidad es que los encapuchados derribaron las vallas de protección y lanzaron piedras, cloro y pirotecnia contra los policías, quienes rechazaron la agresión lanzado a los agresores gas lacrimógeno y chorros de agua.
Si hubo excesos de la policía debe investigarse, pero también debe decirse que hay al menos 28 policías heridos, tres o cuatro graves, uno con fractura de cráneo, pómulo y nariz, otro que perdió un dedo por agresión con tubo afilado, y al parecer un elemento perdió un ojo. Nada de eso lo provocaron los manifestantes bien intencionados. ¿También el gobierno federal va a investigar quien llevo y activo esos grupos de choque? ¿Ya hay denuncias en contra de los violentadores ya identificados? Mientras Morena, en lugar de ayudar a resolver el problema del agua va utilizarlo en una forma muy vil para obtener ventajas electorales, ya vimos que quiere impedir solución alguna. Y por cierto es falso que se quiera privatizar, no se dejen engañar. Viene otra marcha, no te dejes utilizar como rehén de un partido político.