Ni siquiera tenía nociones de lo que era una emprendedora cuando tenía cinco años, aunque ya lo pensaba en este país donde, de acuerdo el INEGI, ha crecido el número de las mujeres que emprenden negocios y se abren paso, como tiempo después lo hiciera la propia Aurora Moncada, cuando puso en marcha un negocio de prendas diseñados por ella misma, con telas impregnadas de símbolos que viene de nuestras raíces.
Y lo hizo en plena pandemia.
Esta diseñadora de modas y artesana hizo una marca de su nombre y apellido. En sus prendas combina colores y texturas que forman siluetas por las que trasluce historias y mitos que dan identidad a los mexicanos; y aunque también abreva de otras culturas, de las que rescata su esencia, en lo que más se basa son, sobre todo, en nuestras raíces.
El objetivo de esta colección de diseños es dar voz a estos mitos de los cuatro soles —de acuerdo a sus palabras— que nos recuerdan que la misión del ser humano es seguir siendo creativos como el Teolt, la energía creadora, y desarrollar nuestros potenciales, “dejando atrás la animalidad, las envidias, las disputas”. Por eso, dice, “escuchemos nuestro corazón y demos paso a la creatividad sin dejar de ser humano ante cualquier situación”.
Su aterciopelada voz, lenta y suave, se escucha en ese pequeño y acogedor taller en los altos de un edificio desde donde es posible vislumbrar una franja del norte de la capital con sus puentes y calles y azoteas por las que se mueve una dinámica población chilanga y de la zona conurbada.
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Crecí en Ciudad Netzahualcóyotl, Estado de México; mi familia se conformaba por mi mamá, mi papá, mi hermana y mis tres hermanos.
En mi niñez, tendría yo entre cuatro y cinco años de edad, me regalaron varias muñequitas de papel para recortar; tenían varios cambios de ropa, zapatos y accesorios, y a partir de ahí empezó mi gusto por las prendas: observar y jugar con las formas, los colores, las telas; me encantaba dibujar vestidos y hacer ropa para mis muñecas. En ese entonces soñaba con hacer ropa para princesas y príncipes.
De niña también miraba que la ropa de las muñecas era toda en color rosa, pero a mí me gustaban los colores tornasoles, como las alas de los insectos, el movimiento rápido de sus alas al volar, de las cuales hoy en día son parte también de la inspiración para las prendas que diseño.
Creo que el vestir es un arte que cobra vida cuando cada quien, al momento de elegir qué prendas usar, se muestra al mundo con su propuesta ideal.
Al diseñar me gusta crear piezas únicas que aporten un significado. Utilizo terciopelo, gasa, manta deshilada, satín y algodón, sobre las que plasmo historias y mitos.
Y aunque veces se piensa que los mitos son mentiras, yo digo que son relatos simbólicos que la humanidad ha utilizado en todas las culturas, en especial las civilizaciones antiguas, para acercarnos a comprender lo sagrado, lo divino, lo incomprensible.
Por eso hay que hacerlo a través de los mitos porque a veces la razón no da para alcanzar a un ser supremo; por eso, creo, nos heredaron los mitos, y creo también que de eso hay una riqueza enorme en los griegos, en los mayas, los aztecas, en todas las civilizaciones.
Y es que nos dan identidad.
Por eso me surgió la idea de fusionar ambas pasiones en una propuesta que modelara su diversidad, colorido, profundidad y belleza en prendas que nos recuerden nuestras raíces y volvamos a sentirnos orgullosos de quienes somos.
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La diseñadora de modas da la bienvenida con el logotipo formado por una A y una M encimadas que, dibujadas sobre el piso de su departamento, forman una hilera de pequeñas huellas en forma de pies que conducen a su taller, en cuyo fondo aparece la marca ampliada, mientras que a la derecha cuelgan blusas y blusones de gasa y terciopelo que reflejan disímbolas imágenes.
Historias, mitos y raíces es lo que proporciona identidad a los mexicanos, insiste Aurora Moncada, quien fusionó dichos elementos para emprender un proyecto, todavía joven, que cobró impulso durante la pandemia, aunque era algo que siempre ha traído en mente.
Y basada en todo eso insiste: “Escuchemos nuestro corazón y demos paso a la creatividad; nunca dejar de ser humano ante cualquier situación”.
La diseñadora detalla el significado de algunas imágenes que imprime con una técnica denominada sublimado, la cual resiste el paso del tiempo.
“Éste, por ejemplo, es el sol de viento; aquí, las voces fueron extinguidas y algunos hombres convertidos en monos”, describe y, luego de levantar las telas de otra blusa, agrega: Del Sol de agua, nos dice, baja Chalchitlicue y entonces solo una pareja es salvada; los hombres, mientras tanto, son convertidos en peces.
De lo que nos habla esta mitología, dice, es la función del ser humano; por ejemplo, agrega Moncada, “en este caso el Quinto sol es para que recordemos que nuestra misión es ser creativos. Y los dioses lo que nos piden es una cosa: escuchar a nuestro corazón para seguir con esa función”.
Y es que en cada diseño siempre hay símbolos, referencias, emblemas, como códices que plasman estas historias que iban de boca en boca.
—¿Y de dónde sacas las imágenes?
—Hay mucha información. Estos en especial fue del Museo de Antropología, donde tiene toda una parte de códices; además, hay información acerca de estos mitos y todos son representativos de la historia. Por ejemplo, en la moneda de diez pesos viene justo esta simbología de los cuatro soles, y en el quinto en el que estamos.
—También hablas de hologramas.
—Bueno, la idea del holograma, en este caso, es como darle movimiento a las prendas como si tuviera dimensión, movimiento, como ese tornasol de lo que me pude imaginar.
—Y qué material usas.
—Pues para que me dé este efecto uso gasas. También me gusta el terciopelo, que me da un efecto de universo y de cosmos; aquí, por ejemplo, en el caso del Sol de agua, esa transparencia; y estos dorados con Quetzalcóatl, que es de los mitos más importantes de Mesoamérica.
—¿Y qué técnica usas?
—Es una técnica que se llama sublimado. Es como si fuera una calcomanía. Pasa a través de rodillos que generan calor; lo que hacen es interesante, porque la tinta se sublima, como que se evapora y se adhiere a la tela; entonces la pieza sale impresa y la calcomanía súper adherida que nunca se borrará.
Es la propuesta de Aurora Moncada, quien la transmite a través de estas coloridas y ondulantes imágenes plasmadas en blusas y blusones que diseña con patrones hechos por ella.