Jarochos de Neza en la Roma

Ciudad de México /
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Venían de frente. Hombre y mujer. Ambos de una edad que frisaba los treinta años o un poco más. Vestían indumentaria jarocha. En la mano él traía una aparatosa mochila en cuyo interior guardaba un requinto, como después sabrías; ella lucía un vestido largo, de amplios holanes y caída esponjada, la tela blanca y un poco almidonada, como las nubes de ese día; discreto maquillaje y labios carmesí, rebozo so sobre el hombro izquierdo y un moño tricolor prendido en su reluciente cabellera.

Era una tarde clara.

La pareja caminaba con pasos largos y rápidos. De pronto frenaba. Cada equis pasos lo hacía. Conversaban un momento, cruzaban palabras, sonreían y reiniciaban la caminata. Seguían avanzando sobre la acera de Avenida Cuauhtémoc, en el inicio que corresponde a la colonia Roma. Tú ibas acompañado de un amigo, Alejandro Benítez, quien alentó a que los abordara. Solo necesitabas un empujoncito, porque la curiosidad es parte de tu costumbre.

Decidiste platicar con la pareja cuya presencia se diferenciaba con los demás viandantes, pues parecía una postal en blanco y negro en la que solo ellos estaban coloreados, como algunos fotógrafos hicieron durante una época con imágenes atrapadas.

Supiste entonces que venían de Ciudad Netzahualcóyotl, Estado de México, y que por segunda vez recalan en la capital del país, después de participar en festejos del pasado Mundial de Futbol, un evento en el que se percataron que tanto a mexicanos como a extranjeros les gusta el folclor nacional.

Y por eso acudieron a este trozo de la gran ciudad, la colonia Roma, que comenzó a repoblarse y a ponerse de moda con novedosos comercios y abrevaderos, restaurantes y taquerías, etcétera.

La pareja informó que forman parte del grupo de cantantes, bailarines y músicos de folclor jarocho bautizado como Blanco y Negro, por lo que durante este mes patrio engalanarán las calles de la Roma, ataviados con sus relucientes trajes regionales.

Inician su travesía en el Jardín Pushkin, donde se reúnen con los demás integrantes, para después enfilar sobre avenida Álvaro Obregón y alegrar con sones, cantos, música y baile afuera de diversos comercios.

El grupo está formado por Diana Karen López, maestra de danza y de primaria, con licenciatura en Danza Folclórica de la Escuela de Bellas Artes de Netzahualcóyotl.

Es compañera de Jorge Salinas Roque, director de Blanco y Negro, y egresado de la Escuela de Bellas Artes, también de Neza, donde aprendió guitarra clásica, canto y actualmente danza.

Y un valor agregado que él no presume pero que sí es necesario incluir: es músico en el conocido Ballet Folclórico de Amalia Hernández, donde toca el requinto, además de fundador de Blanco y Negro y de la Compañía Luna Azteca de México.

Blanco y Negro es joven, pues surgió el pasado mes de marzo. “Es un proyecto para unir varias culturas, entre ellas la veracruzana, y empezar a difundir el folclor”, dice Salinas Roque.

Y sobre su participación en el Ballet de Amalia Hernández, Jorge Salinas informa:

—Llego ahí desde los 19 años y soy el requinto. Mi participación más grande es hacer un solo enfrente de mucho público, entre turistas, en el Palacio de Bellas Artes. Después de los solos de arpa, viene uno de requinto donde yo tengo una participación de alrededor 1,2 minutos y con eso cerramos.

—Ahora cuéntame de tu grupo— se le pide.

—Es el conjunto jarocho Blanco y Negro. Los integrantes tienen un muy avanzado nivel dancístico y también musical… Estos bailarines son parte de la escuela de Bellas Artes de Netzahualcóyotl. Los integrantes de Blanco y Negro son alrededor de 9 personas: cuatro bailarines y cinco músicos. Y en el otro proyecto, que es la Compañía Folclórica, cuenta con alrededor de unas 50 personas, porque tenemos lo que son los cuadros importantes de los estados de Hidalgo, Veracruz, Chiapas, Jalisco y Guerrero, con música en vivo.

—Y en donde se presenta.

—Últimamente nos estamos presentando en teatros. No tenemos como tal un teatro base para hacer las presentaciones, pero tenemos una página donde pueden entrar, verificar y ahí les dicen las próximas funciones que vamos a tener.

—¿Por qué decidieron salir a la calle?

—Resulta que todo es a raíz del Mundial del Futbol, venimos los puros músicos y empezamos a tocar canciones y les gustó a los turistas, entonces empezamos a difundir lo que es la cultura mexicana; después integré lo que son los bailes.

Y uno de los establecimientos, entre otros, donde gustan de su presencia es una tradicional taquería Taquitos Frontera, que cumplió medio siglo de antigüedad en la Roma y cuyos propietarios son muy generosos con los integrantes de Blanco y Negro.

Entonces entrevistas a Edgar López, uno de los hijos de la dueña de Taquitos Frontera, la segunda sucursal, que tiene 22 años, ubicada a una cuadra del negocio original.

—¿Y qué tal el baile y la música?

—Súper bien —comenta Edgar López, ataviado con la playera de la Selección Nacional de Futbol—, ya que representan parte de nuestro folclor nacional. Y también para todos los visitantes de esta colonia y de esta avenida; es muy importante porque y nos ayuda y nos ameniza, que sigan así.


  • Humberto Ríos Navarrete
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