La cita es en un auditorio de la sección 9 del magisterio, Centro Histórico de CDMX, donde presentan un homenaje a madres y padres buscadores, de modo que entras por la puerta marcada con el número 32 de la calle Belisario Domínguez.
Te extraño es título del performance en el que dos mujeres y dos hombres intercalan poesía y danza al ritmo de canciones mexicanas. Lo presenta La divina danza, un proyecto creado por la poeta Hortensia Carrasco Santos.
Entonces subes las escaleras y caracoleas hasta llegas al tercer piso, donde espera un grupo de personas, entre ellas la poeta Hortensia Carrasco Santos, quien comenzó a interesarse sobre el tema de las madres buscadoras desde los años 90, cuando surgió una rara oleada de niños extraviados, que ella misma experimentó.
Y mientras avanzaba el tiempo la violencia fue empujando ya no solo a que desaparecieran niños, sino esposos e hijos mayores, comenta Hortensia Carrasco, quien empezó a crear textos a través de imágenes y metáforas que expresaba su preocupación.
—Y así aterrizaste el proyecto.
—Sí, porque es algo que llama la atención: pensar cómo una persona puede perderse, cómo puede desaparecer y cómo es que no se puede encontrar. Entonces, a través de esto, queremos transmitir ese dolor que sienten de no encontrar a su familiar.
La poeta, nacida en Ciudad de México, con 7 libros de poesía publicados, ha ganado concursos en ese género. El más reciente fue el Nacional de Poesía Praxis.
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Dos fragmentos de la creación de Hortensia Carrasco:
En este caolín que aún no suelto no se qué parte de tu cuerpo será la que se vaya pero lo arrojo para que el aire lo esculpa en un mensaje y día a día te reconstruya en mi memoria
Dicen que uno baila y ríe sobre cráneos de azúcar yo he visto a mujeres llorar a la nada porque no encuentran un solo rastro: un diente, unos cabellos. No, yo no he visto sonrisas ni danzas, creo que la muerte es una mujer harapienta que se esconde de los impostores
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Hortensia Carrasco y otro poeta, Félix Pacheco, leen sus textos durante las pausas que hacen los bailarines Karla Carrasco de la Peña y Gamaliel Valdivieso.
Karla, hija de Hortensia, es bailarina y maestra de ballet clásico, una disciplina que practica desde los 7 años.
“Karla ha pasado por muchas cosas, por lo que esta puesta en escena me ayuda a proyectar y a que llegue a más personas”, dice la propia joven, quien se define como “una niña soñadora”, cuyo propósito es crear “emociones que lleguen al alma”.
—¿Por qué?— se le pregunta.
—Porque hay mucha gente que le cuesta transmitir lo que siente y yo soy una de esas personas, y a través del baile es como lo hago.
Su compañero en este ensamble es Gamaliel Valdivieso, un joven bailarín profesional creador de contenido en TikTok.
—¿Por qué te integras?— se le pregunta.
—Porque me gusta el arte. Me gusta la danza. Me gusta la poesía en general, la música. Siento que de igual forma me expreso con la danza, y me llena, me llena mucho.
—¿Y en esta obra en particular?
—Creo que hay muchas formas de expresar el dolor, la pérdida, el duelo. Entonces si nosotros podemos hacerlo con la danza, pienso que podemos tocar corazones que pasan por una situación que no los favorece. Yo he pasado por esas situaciones. Entonces, justamente, me llena de empatía.
—¿Tuviste un problema parecido?
—El duelo. Siento que debemos ser empático en esa parte…
—¿Y mientras danzas en qué piensas?
—Mi cuerpo se hace pequeño y quiere salir algo de él. Es una sensación de liberación. De liberación. Y en algunas partes de la obra siento esa impotencia con la música, y esa impotencia la demuestro, pero por dentro.
El poeta Félix Pacheco, mientras tanto, el cuarto participante, ha estado en diversos talleres de poesía y es autor de seis libros. En 2025 obtuvo el premio de poesía Rogelio Treviño.
Este poeta, originario de “los suburbios del Peñón de los Baños”, alcaldía Venustiano Carranza, empezó a escribir desde la secundaria, mientras que en la prepa y la UNAM participó en concursos de declamación.
“Me descubrió una maestra, una bendita maestra de sexto año, Josefina del Carmen Peón Ruiz”, recuerda emocionado. “Como yo era inquieto, siempre muy inquieto, encontró cómo dominarme a través de la poesía, y me hacía declamar en todos los eventos. Donde quiera que esté, admiro a la maestra”.
—¿Y usted cómo se integra en esta obra?
—La maestra Hortensia y yo somos del grupo La Tertulia; entonces ella me invitó a participar en este performance y con mucho gusto acepté, porque unimos la poesía con la danza y transmitimos un mensaje hacia los demás.
—¿Y cuál es la intención?
—Con esto tratamos de suavizar el dolor; también para que despierten inquietudes en los demás.
—¿Y cómo les ha ido?
—Nos ha dado un excelente resultado, y gracias a ello, gracias a los dos danzantes, hemos podido conjugar…
—Qué siente usted con la obra.
—Me emociona mucho, saca el carácter para poder transmitirlo hacia los demás, y ver que es grave todo esto que está pasando.
Este performance es un homenaje a madres y padres buscadores, en el que la poeta Carrasco, creadora del proyecto, recita:
“En este caolín que aún no suelto, no sé qué parte de tu cuerpo se vaya, pero lo arrojo para que el aire lo esculpa en un mensaje… y día a día te reconstruya en mi memoria”.